Viña mayo 2018

56 tell. cl cuando se construyeron los estacionamientos de la Plaza Sotomayor... En 1855, a doscientos metros del puerto, por una explosión en el depó- sito de pólvora, se hundió el Infatigable, un bu- que mercante adaptado como barco de guerra con que la Armada abastecía a Punta Arenas. Ahora está a cuarenta metros, debajo de los bu- ques, literalmente. De ahí ha salido la colección más grande de un naufragio que existe en Chile. Lo seguimos excavando. ¿Qué han encontrado? Pipas y catalejos ingleses, y un sable de la Royal Navy, de 1827, que fue el modelo de la Armada chilena; instrumentos náuticos; cerámicas bri- tánicas, españolas y mapuches; botijas hispá- nicas. Hay bowls con marcas en los bordes, que señalan pertenencia; balas; botones. Objetos Hornos y el Estrecho de Magallanes, por donde pasaban las rutas de na- vegación históricas. Carabias acaba de volver de la Patagonia. Ahí, en el Golfo de Penas, están los restos de la fragata Wager, que se hundió en 1741, durante la Guerra de la Oreja de Jenkins, entre el imperio británico y la corona española. Desde 2005, la está investigando. “Constatamos que, a mediados del siglo XVIII, ese punto era una frontera de contacto cultural entre extranjeros e indígenas. Ahora hicimos un convenio con el Museo Regional de Aysén para rescatar material que puede estar vincu- lado con ese naufragio”, explica. De Valparaíso, el arqueólogo cuenta que se ha transformado en un hot spot (foco) del Patrimonio Cultural Subacuático (PCS). Este último enten- dido como un conjunto de bienes —que son competencia del Consejo de Monumentos Nacionales— cuyas “evidencias de existencia humana se encuentren sumergidas en los Fondos del Mar Territorial y lagos y ríos, por más de cincuenta años”. Desde Arka y Arqmar —organización sin fines de lucro orientada a la investigación académica y la divulgación abierta, que Carabias fundó con otros colegas, en 2014— es algo que quieren fomentar. “Valparaíso posee un patrimonio subacuático súper potente; un pasado de gloria, sobre todo en el siglo XIX y comienzos del XX. Eso sí, un tema crítico es el borde costero, porque avanzó hacia el mar y muchos naufragios quedaron sepultados debajo. Lo que era parte de la bahía ahora es tierra firme”. ¿Hay algún caso emblemático? La primera Esmeralda que capturó Cochrane, en 1820, varó en Valparaí- so, en 1825, y fue el esqueleto del primer muelle de la ciudad, apareció Valparaíso posee un patrimonio subacuático súper potente; un pasado de gloria, sobre todo en el siglo XIX y comienzos del XX. Eso sí, un tema crítico es el borde costero, porque avanzó hacia el mar y muchos naufragios quedaron sepultados debajo”. El arqueólogo inspecciona loza de la barca alemana Potsdam (1891), “Las Locitas”, Valparaíso. Foto: David Letelier.

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