Santiago Octubre 2017

76 tell .cl Obviamente,losexperimentoscaserosfueronmejorandolentamente.Enesa época Felipe venía llegando de un intercambio y sólo tenía un par de ramos en la universidad, por lo que contaba con tiempo ocioso. Y lo aprovechó para aprender. “El huevo en la mayonesa es el agente emulsificante, es decir, aquel que permite que agua y aceite puedan mezclarse. Lo que había que hacer era reemplazar esa proteína por otra que cumpliera un rol similar y que fuera de origen vegetal. La elegida fue la proteína de soya”. ¿Cómo fuiste testeándola? Empecé en asados de amigos, en casas de familiares y nadie se daba cuenta de que no tenía huevo. En uno de esos carretes, la polola de un amigo me motivó para que participara en un concurso de emprendimiento para universitarios que se llama Jump. Postulé y gané, y el premio era plata para empezar, para hacer un prototipo. Pero además, ese reconocimiento me sirvió para darme cuenta de que un producto alimenticio podía ser tan o más innovador que una aplicación o un desarrollo tecnológico. Así que le di para adelante. HECHO EN CASA Con la plata del concurso en la mano, más otro fondo entregado por Sercotec, era el momento de ponerse a trabajar. Uno de los jurados de Jump era gerente de marketing de una marca de alimentos y se interesó por el producto. Junto a él viajó a Brasil con su envase de mayonesa, que en ese momento era la clásica botella amarilla, como las de las populares fuentes de soda. “Allá me dijeron que mi producto era demasiado chileno, muy popular. Aunque no les interesó, el feedback que me dieron fue súper útil. Decidí hacer algo internacionalizable, que fuera más allá de Chile. Estaba en la playa dándole vueltas a ideas en inglés, a jugar con el idioma, con las palabras y el concepto de ‘sin huevo’. Y llegué a Eggless: corto, simple y fácil”. ¿Fue muy difícil entrar a un mercado como el de los alimentos, con resoluciones sanitarias y regulaciones complicadas? Las cosas se fueron dando… a partir del concurso recibí una llamada de Cencosud. Me dijeron que querían hacer mi mayonesa, pero de la marca Me pregunté que tan difícil podía ser hacer una mayo sin huevo… y empecé a ver tutoriales, a hablar con cocineros y a experimentar. En la cocina de mis papás, con la juguera de la casa y mi mamá y una tía ayudándome”. Jumbo… y yo seguía haciéndola en mi casa con la juguera. Pensé que no podía perderme una oportunidad como esa y empecé a averiguar acerca de las regulaciones sanitarias; pensé que si tanta gente había podido hacerlo, por qué yo no. Empezaste completamente desde cero. Mi familia no me dio plata, pero me ayudó de otra forma. Yo soy el quinto de seis hermanos y los cuatro mayores ya se habían ido de la casa, así que mi papá me ofreció habilitar una pieza

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