Santiago mayo 2018
77 tell .cl sour. Yo hice el Blanco que tiene veinticuatro meses de guarda en acero inoxidable, y el Aniversario que es una mezcla de distintos alcoholes. ¿Cómo nace la idea de este pisco? El Aniversario lo lanzamos en el 2010, cuando la marca cumplió ochenta y cinco años. Mi abuelo reservaba para la familia una cierta cantidad del mejor alcohol de cada año y eso continuó por varios años hasta que nos encontramos con una bodega con varios litros de alcohol y decidimos sacar al mercado un pisco con una mezcla de los mejores alcoholes. Además de los cuatro piscos que elaboramos, vamos a lanzar un par de productos nuevos que no puedo adelantar de qué se trata, pero estoy a cargo de destilarlos. ¿Y en términos de venta, cuánto fue el cierre del 2017? Cerramos el año con sesenta mil cajas y este 2018 pretendemos llegar a las ochenta mil cajas. Tenemos un crecimiento importante y eso responde a una mayor preferencia de nuestra marca. Hoy, la industria chilena vende cerca de tres millones de cajas, de las cuales el setenta por ciento es premium, en el que nos incluimos y, el treinta por ciento es masivo. Para hacer un comparativo, en Chile se producen tres millones de cajas de nueve litros y en Perú se producen solamente seiscientos mil litros. ¿Qué cantidad es la que exportan normalmente? Las sesenta mil cajas quedan en Chile y exportamos alrededor de cinco mil cajas, principalmente a China, Argentina, España, Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda y ahora, estamos explorando Alemania. ¿Es apetecido entonces el pisco chileno en el extranjero? La verdad es que a quien lo prueba le gusta a la primera. Ahora, lo difícil es comercializarlo porque hay que educar respecto a lo que es y cómo se elabora. Con ProChile y la Asociación Productora de Pisco estamos en eso. Más que ir a ferias internacionales, estamos trayendo gente a las zonas pisqueras para que conozcan los procesos, las destilerías, las marcas. Lo que buscamos es que el pisco se posicione y que luego cada empresa vea su definición comercial, en el fondo, tenemos un compromiso y estamos muy unidos al respecto. VIÑA CASA BAUZÁ En 1998, Lorenzo Bauzá decide plantar un viñedo, al norte del Valle del Maipo, en la comuna de Til Til. Cuatro años después, le encarga a su hijo Rodrigo la elaboración de un vino propio. El desafío parte con la enóloga Irene Paiva y el resultado final es el Ensamblaje, primera mezcla de Viña Casa Bauzá que se da a conocer recién en el 2011. “El Ensamblaje es un vino elegante, muy robusto y complejo. Es una mezcla de Cabernet, Sirah y Carmenere, muy al estilo francés y con mucha madera”, destaca. En el 2014, se integra la nueva enóloga de Casa Viña Bauzá. Natalia Poblete de treinta y cuatro años, coincide con Rodrigo en la idea de elaborar un vino más expresivo, resaltando su materia prima. “Con Natalia tuvimos un calce perfecto y estábamos muy alineados respecto a lo que queríamos hacer. Cambiamos el estilo del Ensamblaje e hicimos un vino mucho más frutal y con menos madera. Sacamos la madera de roble americano y pusimos roble francés”, agrega. Y el resultado los llevó a obtener un importante premio Así es. En el 2015 sacamos un segundo vino que se llama Presumido, no tenía ni una semana en el mercado y lo presentamos a un concurso donde obtuvo el Premio Mejor Carmenere de Chile. Partimos con una producción limitada y hoy, son cerca de veinte mil botellas de Presumido y quince mil de Ensamblaje. Son vinos de alta gama y a pesar de que son caros, tienen una demanda importante, incluso hemos tenido que acelerar la producción del campo. Partimos con siete hectáreas y ahora estamos utilizando casi veinte hectáreas para hacer nuestro vino.
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