Serena Noviembre 2017

mis amigos empezaron a etiquetarlo y cuando él vio esta cantidad de links, contestó ‘qué seca @Frandelrioarte’. Le contesté con un mensaje directo y le dije que era un regalo para él, así que me invitó a Juan Pinto Durán”. Después de eso vinieron entrevistas, despachos en radio y, por supuesto, una explosión de pedidos. ¿Por qué crees que tu arte es tan cercano? Porque es fácil de entender, es una técnica súper amistosa. Todo el mundo ha dibujado en lápiz mina alguna vez en su vida… mi sueño sería una exposición con puras caras gigantes en el Bellas Artes. Imagínate, los veintidòs jugadores de la selección en ese formato. Sería increíble. ¿Nunca te han criticado otros artistas por desarrollar una disciplina ‘menor’? No, pero creo que es porque la gente no se atreve, aunque sé perfectamente que esto no es algo conceptual ni tiene un trasfondo filosófico. Acá no hay búsqueda más allá de la belleza y lo hago porque me gusta, porque a mí me interesa. T Uso el recurso más simple y todo el mundo se impacta de que con un lápiz pueda hacer un trabajo tan realista. Es cercano, es limpio… me gusta mucho más el papel que la tela; su rugosidad respeta la piel de las personas que dibujo”. “Todo partió cuando me llamó la dueña del restaurante Tea Connection, que iba a abrir un local nocturno y quería un dibujo de un animal como centro de atención… yo pensé en un búho, pero a ella se le ocurrió un lobo. El resultado fue alucinante y me permitió desarrollar otra técnica, que tiene que ver con el pelaje”. ¿Todo lo haces mirando una foto? Sí, con el celular al lado. Primero proyecto la foto y dibujo los contornos. Siempre dibujo desde arriba hacia abajo. Sé que en las escuelas de arte enseñan a hacer primero lomás claro y después ir oscureciendo, como en capas, pero yo nunca he hecho eso. Debe ser porque nadie me enseñó. Lo de ir de arriba hacia abajo tiene que ver, además, con no ensuciar, porque la mano va arrastrando el color. Siento que tengo facilidad para trasladar las cosas de mi mente al papel, a veces los veo en blanco y negro, pero los hago en rosado. Y esas son tus licencias dentro del hiperrealismo… Sí, eso me encanta. Cuando empecé, en mi primera exposición, hice una Audrey Hepburn en blanco y negro, pero también otra en azul… Pero hay cosas que no aprendiste, como las proporciones, el uso del espacio… ¿de dónde vas sacando eso? Es solo sentido estético, la búsqueda de la belleza. Si a mí me gusta como se ve… sigo adelante. ¿Nunca has hecho retratos de personas que posen para ti? Lo hice al principio, pero no se logra el realismo absoluto. Mi teoría es que la mejor manera de lograr algo completamente realista es a partir de la fotografía, porque no se mueve, captas ciento por ciento lo real, no sólo lo que te quedó en la retina. EL PODER DE LAS REDES “Un día en Instagram, que para los artistas es una tremenda herramienta de trabajo, una niña me preguntó por qué no dibujaba a un futbolista. Mi favorito en la selección es Gary Medel, porque encuentro que tiene una cara súper potente, además de ser luchador y aperrado… así que decidí hacerlo y después dárselo de regalo. Cuando lo subí a las redes,

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