Serena Noviembre 2017

comparaba con personas que habían estudiado Arte y me parecía que estábamos en niveles similares. Hacía clases de primero a cuarto medio y, como tenía que pasar el cuerpo humano dibujábamos ojos, manos y caras”. DE PROFE A ARTISTA A través de algunos contactos y amigos llegó a mostrar su trabajo a la galería La Sala. Para su sorpresa, apostaron por ella y la invitaron a exponer. De los quince dibujos que presentó, trece se vendieron de manera casi automática. Impresiona la calidad de su trabajo, pero al mismo tiempo la sencillez de su proceso. Sólo papel blanco y lápiz de mina le bastan para comenzar. “Uso el recurso más simple y todo el mundo se impacta de que con un lápiz pueda hacer un trabajo tan realista. Es cercano, es limpio… me gusta mucho más el papel que la tela; su rugosidad respeta la piel de las personas que dibujo”, explica. Durante un año, Francisca compatibilizó las clases con el dibujo. Hasta 2014, cuando debido al éxito de sus trabajo en la Feria FAXXI, empezaron a llegarle pedidos más específicos. ¿Cómo fueron evolucionando tus temáticas? He ido experimentando. Partí dibujando personas anónimas, caras que sacaba de internet. Mientras más resolución tiene una foto, mejor el dibujo que podía lograr. Practiquémucho, hasta que alguienme sugirió que hiciera rostros reconocibles. Y como me gusta la música, partí por ahí. Desde Mick Jagger y Madonna, hasta Picasso, Twiggy y Frida Kahlo. Fue buscando caras que, más que bellas, fueran atractivas de dibujar. Siempre partiendo por el gris y avanzando con colores. “Mi proceso creativo es en el instante, no le doy mucha vuelta. Aunque hay veces en que quiero crear algo totalmente nuevo, como me pasó cuando empecé a hacer animales”. Y son precisamente los animales los que ocupan lamayor parte de su tiem- po hoy. Mientras hablamos, de hecho, trabaja en un impresionante tigre de bengala, realista a más no poder, pero con innovadoras licencias de color.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0