rancagua Noviembre 2017
LA SAL Este es el nombre de una nueva propuesta que se acaba de instalar en Pichilemu. Aquí llama la atención la delicada decoración. Es una casa antigua, pintada completamente de blanco por dentro y por fuera, en donde resalta su mobiliario colorido. Tiene un gran salón con chimenea y una barra, pero lo que más impresiona es su terraza, la que pareciera flotar sobre las mismas rocas y el mar, ya que la construcción está emplazada en primerísima línea de la costa. Sus dueños son Patricio Letelier y la chef del lugar, Daniela Abbate, quien cuenta: “La Sal quiere ser un lugar para que la gente venga a gozar de esta naturaleza, de la riqueza de los productos extraídos del mismo mar, en un ambiente relajado y buena onda. Queremos contribuir para que Pichilemu sea un lugar de encuentro cultural y gastronómico. La Sal es pureza, limpieza, mar, vida y abundancia. Nuestra cocina es gourmet, con ingredientes simples, pero pasan por un estándar de alta calidad al momento de prepararlos”. Este es el único lugar de la zona que posee un acuario con ostras. Probamos el ceviche del día con leche de tigre; el pulpo a la plancha con salsa india, acompañado de papas bouchon ; y el atomatado picante, que es pescado a la plancha con salsa roja, chorito regional, palta, arroz basmati y sésamo. Otros que destacan en la carta son el rollo verde thai de camarón; la hamburguesa de jaiba con salsa horse radish , cole slow , tomate y pepino; la quínoa coco curry, y el caldillo de roca. a Sal La Sal Costanera 1211, Pichilemu fotografías Cici Rivarola
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