Rancagua marzo 2018
70 tell. cl motivo, alguna forma, algo a partir de lo cual uno pueda imaginar”. De esa forma va diseñando intuitivamente. A partir de moldes básicos, mezcla telas y colores, rescatando lo mejor de cada una para crear otra nueva. “Yo rediseño de acuerdo a algo que ya está creado, lo rediseño como algo totalmente distinto, dándole una potencia de diseñadora. No es lo mismo que tomar una chaqueta y ponerle parches, eso es intervenir”. Visualmente sus prendas causan impresión, ya que al mirarlas se pueden reconocer las huellas de otra ropa. A veces hay un bolsillo en la espalda de una chaqueta, o los puños fueron hechos con el cierre de un antiguo pantalón. Además, son telas que no se repiten, ya que por más que quiera, es difícil que la diseñadora encuentre la misma tela en otra parte. Esa es una de las cosas que más ha Yo rediseño de acuerdo a algo que ya está creado, pero lo rediseño como algo totalmente distinto. No es lo mismo que tomar una chaqueta y ponerle parches, eso es intervenir”. Desde chica le gustó coser, pero no fue el amor por la moda lo que la motivó a estudiar la carrera de diseño, sino su interés por aprender las técnicas textiles como el tejido, el teñido de telas, la mezcla de texturas y la composición visual. Cuando salió de la universidad, sólo tenía claro que no quería hacer más de lo mismo: “No quería producir por producir, para mí debía tener un sentido”. Partió por la ropa que era lo más accesible para ella, y en la búsqueda por hacer algo diferente comenzó a hacer chaquetas a partir de pantalones reutilizados. “Compraba los pantalones de jeans o cotelé talla XL, los más grandes que existían en la ropa usada, y también camisas gigantes y prendas con diseños coloridos que me llamaran la atención”. Las prendas segunda mano son el lienzo con el que hoy Daniela trabaja en su taller. Antes iba a las tiendas y elegía ropa con buena tela, pero ahora está comprando fardos que ya vienen seleccionados. Cuando llega a su casa con el material que usará, calcula para cuántas chaquetas y camisas le va a alcanzar. Luego deja todas las telas encima y las mira: “Me pongo a observar todas las prendas de cotelé y todos los jeans, y empiezo a mezclarlos. Puedo tomar un jeans clarito, un cotelé celeste y un estampado con naranjo o con rosado. Los miro juntos, y si la mezcla de colores y texturas me gusta, hago una chaqueta con ellos”. Cuando ya ha decidido qué hará a partir de esas prendas, empieza a desarmarlas y a fijarse en los recorridos de sus costuras, cierres, bolsillos y puños. “Siempre desarmo. A partir de un pedazo cuadrado de tela me tupo, me cuesta mucho más crear”. Para la diseñadora es mucho más fácil pensar y diseñar una prenda desde algo que ya existe, desarmándolo para crear algo nuevo: “Prefiero trabajar en base a materiales que ya tengan algún
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