Rancagua marzo 2018

85 tell. cl llamado la atención de sus clientas: “se dan cuenta de que los géneros no van a estar en ninguna prenda más, el hecho de que sean únicas les gusta mucho”. Si bien todos sus diseños tienen un mismo concepto, ninguno es igual a otro, ya que, además, cada uno nace según el estado de ánimo que ella tenga al momento de crear. MODA RESPONSABLE Su taller está en el segundo piso de la casa donde vive con su mamá, allí tiene un mesón grande donde trabaja mezclando las telas, cortando y armando. Para el cosido y planchado trabaja con máquinas de coser industriales, y tiene a mano una pizarra y un plumón para ir anotando comentarios que le han hecho sus clientas, consejos y detalles que debe mejorar, para que no se le olviden. Actualmente hace todo ella sola, desde comprar la ropa que usará como materia prima, hasta vender sus prendas a través de las redes sociales. Confecciona cincuenta chaquetas al mes, las que se van a Concepción, Viña del Mar, La Serena, entre otras muchas ciudades de nuestro país. Lo diferente de su ropa es que reutiliza telas, y su propósito es lograr que la totalidad de sus prendas tenga menos procesos, y sean más amigables con el medio ambiente: “por ejemplo, en hacer un pantalón de jeans ocupas más o menos cinco mil litros de agua”. Daniela tiene una visión T crítica de la industria de la moda actual; ella misma reconoce que rara vez se compra ropa, y si es así prefiere ir a tiendas de ropa usada. “Siento que la industria nos está llenando de basura. Nuestros papás compraban ropa por temporadas, verano e invierno y se acabó. Ahora hay muchas temporadas distintas, porque las tiendas las van cambiando cada dos semanas, y le meten a la gente en la cabeza que lo anterior pasó de moda”. Daniela dice que el diseño de vestuario en el que quiere participar es aquel cuya producción sea responsable. Por lo mismo su intención es, a la larga, no usar ninguna tela industrial, y eso va de la mano con lo que ha venido haciendo: “Sé que el proceso es largo, porque no puedo descartar de una sola vez todo lo artificial. Pero mientras pueda intervenir desde el proceso, lo hago”. En ese sentido, siente que su trabajo es coherente con sus principios: “No estoy dañando algo a costa de que me compren; estoy transformando”.

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