Rancagua marzo 2018
Cuando salió de la universidad, la diseñadora talquina de veintiséis años, Daniela Mazo, tenía claro que no quería hacer más de lo mismo. Motivada por crear algo distinto, comenzó a hacer prendas a partir de ropa reutilizada. De esta manera, ha logrado dar vida a diseños llenos de color y autenticidad, además de generar moda amigable y responsable con el medio ambiente. Por Fernanda Schorr R. Fotografía Francisco Cárcamo P. Daniela Mazo diseñadora 69 tell. cl REINVENTANDO el diseño C ada vez que publica fotos de una nueva colección de su ropa en Facebook, en sólo un par de horas lo vende casi todo. Sus prendas se van tan rápido que le han preguntado si es que sube fotos cuando la ropa ya está vendida, pero no. Hace poco más de un año, esta joven creó una línea de vestuario a partir de materiales reutilizados como pantalones de mezclilla, prendas de cotelé y telas estampadas. Así, destruyendo unas para crear otras, logró dar con la combinación perfecta de colores y texturas que hoy le dan un sello original e irrepetible a cada una de sus prendas. Chaquetas de mezclilla hechas a partir de la unión de distintos trozos de tela que dan como resultado prendas coloridas y alegres; camisas, poleras teñidas con la técnica de shibori, o polerones con flecos y distintos accesorios, son algunas de las ropas que Daniela confecciona. “Siempre he cortado todo. Mi mamá antes decía: “escondan la ropa para que la Dani no la corte”, porque yo todo lo cortaba, le cambiaba las mangas de un chaleco y se las ponía a otro, o qué se yo...”.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0