TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2024

25 tell. cl son abandonados, muchos nacieron producto de violaciones, algunos con enfermedades, de madres alcohólicas o de familias que los dejan porque tienen otros hijos que alimentar. Aquí aprendí a no juzgar. En Mombasa se ve riqueza y pobreza extrema, no hay clase media como en Chile… pasas por unas casas de veraneo preciosas, pero también se ven en las calles niños caminando con pájaros carroñeros encima. En mi segundo año encontré una guagua abandonada en la calle con su cordón umbilical… corrimos con Peter y Selpher para llevarlo al hospital, sin ninguna esperanza. Hoy Alan es un niño precioso, lleno de amor, es impactante su antes y después”. LA CASA Cuando llegó Paula en la casa trabajaban tres mujeres keniatas a cargo de los niños (por el sueldo mínimo, unos veinticinco mil pesos chilenos al mes), una cocinando todo el día, la otra lavaba ropa a mano y la tercera era la encargada de darles la leche y comida. Como no había más ayuda, los mismos niños, desde los tres años, se encargaban de darles la mamadera a los bebés. “En mi primer día de voluntaria, me dieron una de las tres piezas que había para dormir. Era más bien una bodega con un camarote, tenía muchos sacos de harina alrededor y sobre mi velador me dejaron unos plátanos y doce huevos… algo curioso, pero que terminó teniendo mucho significado. Para ellos la carne y los huevos son un lujo, porque son muy caros. La dieta de los niños es muy sencilla, para el desayuno sólo toman leche. En el almuerzo, con harina y agua, se prepara una especie de puré con salteado de acelgas y cebollas… básicamente para llenarles el estómago, pero como esto no tiene proteínas a las dos horas ya están pidiendo comida”. ¿Qué hiciste? Sentí mucha culpa, porque los que tenemos acceso libre a comida, educación, a una buena vida, muchas veces no lo valoramos. Te das cuenta de que todo lo que uno tiene es más que suficiente. Terminé compartiendo lo que tenía… les preparé panqueques con manjar, lo que sabía cocinar en ese minuto, ¡pero fue un desastre! Ahorame río, pero los niños estaban todos pegoteados conmoscas encima de ellos y de la comida. Luego empecé a pedir donaciones a mi familia y amigos, a juntar plata para comprarles carne y yogur. También intenté darles fideos con crema, pero para ellos era muy extraño. Lo que más les gustó fue el pollo arvejado, que me ayudó mi mamá a preparar a distancia, se chupaban hasta los huesitos. “Desde entonces decidí seguir colaborando, anualmente, con la comida y mejorando los espacios. Junto dinero para los tarros de leche, les dejo carne en un congelador para un par de meses, pañales, etc. Logré pintar la casa, armar un gallinero y un huerto (aunque este último se lo comieron los monos); comprar una cocina, mallas para los mosquitos, ollas, platos, andadores, un arco de fútbol. Cosas que parecen básicas pero que no tenían”. ¿Cómo manejan las enfermedades? Lo quemás hay en Kenia es malaria, deben vivir con la enfermedad desde bebés. Las voluntarias nos tomamos una pastilla todos los ¿QUIERES AYUDAR A VOLUNTARIOS EN KENIA? Datos transferencia Nombre: MARÍA PAULA ROSS Banco: BANCO CHILE Cuenta corriente: 3680413001 Rut: 13.544.866-4 paula.ross.h@gmail.com días para evitarla (en Chile cuesta cien mil pesos y en España diez euros, la caja). Los niños tienen muchos problemas a la piel, les salen muchos granitos por el calor. Pero el gran problema son enfermedades comunes como el resfrío y la neumonía, pero como los hospitales son tan caros se terminan muriendo de eso. “Conocí a una bebé de seis meses que murió de improviso. Su madre era alcohólica, la maltrataba. La pequeña tenía infecciones, su historia era muy trágica para su corta edad. Por mucho que tratamos de levantarla su cuerpito no resistió. Eso te hace reflexionar. Y hay que seguir luchando por

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