TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2023

23 tell. cl donde vivían los empleados de muchas grandes empresas con complejos muy lindos de Chilectra, Chiletabacos o El Mercurio”, cuenta Renato. ¿Qué significa tu madre para ti? Hoy soy un hombre feliz y eso se lo agradezco a mi madre, que “se sacó la mugre” toda su vida por su negocio y por su familia… esta pega es bonita, pero también sacrificada. Cuando yo tenía siete años mi padre nos abandonó y se llevó todo lo que teníamos, más de diez años de trabajo de mi mamá se perdieron… fue demoledor, pero ella se levantó. Siempre ha sido así, luchadora. En la época de “las vacas flacas” llegaba con comida… traía membrillos, carne y longanizas del sur, viajaba toda la noche en bus, o se conseguía sacos de papas desde el tren del sur, que usaba para cocinar o vender, llegaba con chicha cruda de Rapel en un camión. Se las ingeniaba y nunca faltaba nada. UN CLÁSICO “Al comienzo vendía hartos huevos duros, quequitos, choripanes, empanadas con carne picada, chicha de manzana. Íbamos a buscar chancho camino a Quintay, siempre hacía frío, pero a las siete de la mañana partíamos. Se faenaba y se hacían los arrollados y prietas acá. También mantuvimos la lengua nogada que a la gente le gusta mucho y siempre la pide”, cuenta doña Ida. “En algún momento tuvimos que evolucionar, dar el salto de picada a restaurante, porque pasamos de una época de gloria a ver cómo moría el sector. Mi mamá tenía clientes regalones, muchos choferes de las micros Verde Mar que comenzaron a traer a sus patrones y esos patrones a sus amigos empresarios, así comenzó a cambiar la clientela. Fue en los ochenta que me metí a trabajar en la administración. Una de las estrategias fue subir los precios y hacer un concepto original con platos de fondo, todos al mismo valor, pero que incluyera siempre una gran variedad de guarniciones: papas fritas, lechuga con cebolla morada, tomate limachino, palta, arroz, habas con cebolla, entre otras ensaladas de estación. Eso a la gente le encantó y se mantiene, es el distintivo de Los Deportistas”, señala Renato. ¿Cómo era esa época? Siempreestaba lleno,pasamosaquímuchos“detoque a toque” durante la dictadura. Las señoras preferían que sus maridos e hijos estuvieran con nosotros en Los Deportistas y después, bien temprano, se iban a sus casas. Sabían que estaban seguros, nos conocían. Por más de cuarenta años trabajamos en el horario de almuerzo y de cena, pero la gente se quedaba Ana Astudillo, Sandra Cabrera, Ana Vergara, Ida Delgado y Renata Navarro

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