TELL MAGAZINE AGOSTO 2024

42 tell. cl ¿Cómo fueron los inicios? Nos demoramos unos tres años en concretar el proyecto, entre legalizar papeles, patentes y cambiar el uso de suelo agrícola a comercial. Primero armamos el galpón y fuimos decorando y me- jorando los espacios según lo que nos pedía la gente. Teníamos la idea clara, queríamos abrir un restaurante chileno de gran ta- maño, a orillas de carretera, que llamara la atención por todos lados, y una tienda con los vinos de las viñas principales de Chile. Mucha gente no sabe que Casablanca es nuestra capital del vino, no es Santa Cruz ni Colchagua, por eso había que partir ofrecien- do lo local. Pero desde los pequeños productores a las empresas más conocidas. Se volvieron un punto de encuentro de todas las viñas… Sí, pasa mucho que, en Casablanca, las viñas no son tan unidas, actúan más independientes, a diferencia de otros valles. Si bien hay una asociación, no están todos en ella. Por eso queríamos ser una vitrina para todos. Tenemos Casas del Bosque, Viñamar, Matetic, Emiliana, Veramonte y otros más pequeños como Casa Romero de Casablanca, Viña Tunquén o Tinta Tinto de Algarrobo. ¿Cómo llegaron a los turistas? Muchos me han preguntado si fue planificado, pero la verdad es que se fue dando con el tiempo, el único dato que teníamos claro es que la Ruta 68 es la carretera más usada por público ABC1 y sabíamos que podía ser atractivo. Como es una empresa familiar, partimos nosotros mismos haciendo publicidad en la carretera, entregábamos volantes a los autos y buses y los invitábamos a desayunos o a degustaciones gratis de vinos de la zona. A la gen- te le encantaba eso y después se quedaba comprando en la tien- da. Gracias a esa estrategia captamos muchos brasileños, que hoy son el 95% de nuestros turistas internacionales, que pasan a desayunar o a almorzar y luego se van a recorrer las viñas. En las mañanas recibimos entre cuatrocientas a seiscientas personas, los fines de semana más de mil cuando llegan los tours. Gracias a ellos ustedes elaboran su propio vino… Sí, al público brasileño le fascina el vino dulce y siempre nos pedían en sus visitas. Así creamos nuestra propia marca de vi- nos Río Tinto, comenzamos con un tinto dulce de doble fermen- tación de uva (eso le ayuda a tomar más dulzor), un cabernet sauvignon. Ha sido furor desde que lo lanzamos, incluso nos piden envíos al extranjero. Hoy enviamos cajas, pero no hemos querido masificarlo o venderlo en otras tiendas, sólo pueden encontrarlo aquí. También quisimos innovar, y como los turistas compran muchos recuerdos, hicimos la versión miniatura (de 750 cc), es decir, cuatro botellas en una linda presentación para regalo. Luego nos pidieron rosé, y lanzamos una botella más elegante y sus respec- tiva versión miniatura. Y hace poco sacamos el blue, un exquisito vino azul en base de arándanos, chardonnay y sauvignon blanc . Creamos nuestra propia marca de vinos Río Tinto, comenzamos con un tinto dulce de doble fermentación de uva (eso le ayuda a tomar más dulzor), un cabernet sauvignon. Ha sido furor desde que lo lanzamos, incluso, nos piden envíos al extranjero”.

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