Rancagua Mayo 2018

67 tell. cl savia caía gota a gota por un tiempo limitado y de esa forma la palma continuaba creciendo con fuerza. Junto a un equipo de la productora que elabora los contenidos editoriales de la empresa, Marcela realizó un video en el que sintetizaba la labor que venían desarrollando en la hacienda donde, en 1878, se instaló la primera planta productora de miel de palma. “En un minuto de la grabación me senté entre dos palmas; necesitaba que me inspiraran para decir lo justo y pensé: por qué no hablan ustedes que saben mucho más que yo; ustedes son milenarias”, recuerda Marcela. Faltaban sólo cinco días para la convención. “Fueron horas muy duras”, dice sobre ese día en que se sentó junto a los especialistas. “Casi todos estaban convencidísimos de que había que declararla en extinción. Cuando intervine les conté que desde la época de mi abuelo, René Mansilla Yévenes, y desde antes, cuando la hacienda era propiedad de la familia Mujica, el número de palmas había aumentado, pero como el crecimiento es lento nunca puedes decir con exactitud cuánto ha aumentado, y que, claramente, la multiplicación que veníamos haciendo iba a ser apreciada por cuatro generaciones más. Hablé más desde el corazón que desde las cifras técnicas”. Finalmente, la palma chilena no fue declarada en peligro de extinción. Si la gente se va en contra de la miel de palma nosotros no podremos seguir multiplicándola, ni reproduciéndola, ni cuidando este campo maravilloso. Queremos dejar un legado y por eso decidimos salir del silencio sin marcha atrás”. QUE LA CONOZCAN, QUE LA VALOREN Enseñar en los colegios es uno de los planes que tienen para el año 2019. “Nos vamos a enfocar en cómo la miel de palma está ligada —al menos en nuestra labor— con la multiplicación de la palma”, explica Marcela. También para el próximo año pretenden organizar paseos guiados a la hacienda. “Queremos que cierta cantidad de veces al año la gente se pueda inscribir para recorrerla, pero primero tenemos que capacitar a las personas que van a realizar ese trabajo. ¡Queremos hacerlo todo!”. Ese propósito global incluye el conteo de las palmas. En la conmemoración de los ciento cuarenta años de la Hacienda Las Palmas de Cocalán, celebrada en abril pasado, coincidieron con el equipo de la CONAF regional en la necesidad de contabilizarlas. “Lo que propongo no es sólo saber lo que tenemos nosotros, sino que veamos cuánto tiene cada uno y lo sumemos como región; que se incluya la palmería de la Viña la Rosa que está al lado y las palmas que hay en el camino. Incluso en las plantaciones de choclos y en los viñedos se pueden ver algunas chiquititas, de unos quince años”. El objetivo de la familia Mansilla es masificar la palma chilena y para ello se irán asociando con distintos viveros. Partieron con el jardín “La palma chilena” de Peñalolén. “Si vamos a dar a conocer la palma y sus características;

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