Viña Noviembre 2017

60 tell. cl que, aparte de haberle confesado que verlo con trajes o poleras de superhéroes les “baja” la an- siedad, le regalan camisetas de personajes de Hora de aventura o La patrulla canina . “La capa de Batman me la regaló una abuelita”, señala él, con una sonrisa. ¿Cómo llegaste a la Teletón? Prácticamente partí acá, hace veintiún años. Yo había trabajado un año en traumatología, no tenía experiencia neurológica, que es el fuerte acá, pero me enamoré de mi trabajo. Lo único que traía como aprendizaje era la labor de mi padre, Salvador Arenas, quien fue jugador de la Universidad de Chile y entrenaba a niños en es- cuelas de fútbol de riesgo social. Yo crecí en Gó- mez Carreño y lo acompañaba a las poblaciones periféricas de Viña. Eso me ayudó a desarrollar ciertas habilidades. Había trabajado un año en traumatología, no tenía experiencia neurológica, pero me enamoré de mi trabajo. Lo único que traía como aprendizaje era la labor de mi padre, Salvador Arenas, que fue jugador de la U y entrenaba a niños en escuelas de fútbol de riesgo social. Yo lo acompañaba a las poblaciones periféricas de Viña. Eso me ayudó a desarrollar ciertas habilidades”. H ace un par de años, de vuelta de unas vacaciones, Marco Arenas (51), kinesiólogo del Instituto Teletón Valparaíso, decidió disfrazarse de Hombre Araña para sus sesiones terapéuticas. Al entrar, sus colegas lo miraron con asombro, mientras que sus pacientes, la mayoría niños, se mostraron encantados. Desde entonces, su iniciativa —orientada a disminuir el impacto emocional que pueden producir las terapias en los pequeños y sus familias—, ha cobrado fuerza. Al punto que, “por su originalidad y aplicación directa”, fue uno de los ganadores del concurso Innova Teletón 2016, en que predominaron proyectos de corte tecnológico, como aplicaciones celulares para el trabajo de los profesionales o prótesis de bajo costo. “Quería hacer terapias más lúdicas. En realidad, no es algo nuevo: hay referencias desde Patch Adams hasta los documentales o reportajes que uno ve en el cable”, afirma Arenas, sentado –entusiasta, flexible e inquieto– sobre una colchoneta celeste, en el área de Kinesiología de la Teletón porteña, centro de alta complejidad especializado en problemas neuromusculares y esqueléticos, que abrió sus puertas en 1982 y que, actualmente, brinda atención a unas 3.400 personas provenientes, ade- más de Valparaíso y Viña del Mar, de lugares como La Calera y hasta Illapel (Región de Coquimbo). El hecho de que algunos niños lloren cuando ven el delantal blanco, llevó a Arenas a buscar una alternativa para ‘ganárselos’ más rápido. Entonces, le pidió a una compañera que encargara unos disfraces en una página china, y recibió cuatro poleras con máscaras –“las máscaras no las uso todo el tiempo, porque transpiro”, detalla–. Hasta ese momento se sacaba el delantal y se ponía una polera cualquiera con el pantalón azul que usa para trabajar. “Eso fue evolucionando a esto”, precisa, mientras enseña sus atuendos de Spiderman y Batman, para las fotos. Ahora, Goku o Iron Man también forman parte de su guardarropa, gracias a algunas mamás

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