Viña abril 2018

pero quería saber en qué clínica internacional se había probado. No quiso entender que esta era una innovación chilena y que para tener respaldo internacional, primero debía tenerlo en mi país. Este desarrollo siempre lo pensamos para grandes empresas que pudieran utilizar nuestra tela y darle un beneficio extra a sus productos, pero ha sido difícil ese proceso. ¿Has podido ver la retribución de tu inversión? Sigo en eso, es una etapa larga. Siempre estamos invirtiendo, por ejemplo partimos con un solo telar, pero al salir al mercado internacional debimos aumentar a seis telares, que permite una capacidad total de nueve toneladas mensuales de tela. ¿De dónde obtienes el cobre? Creía que el cobre chileno iba a ser fácil de encontrar, pero la verdad es que no hay… si vas a cualquier ferretería a comprar una cañería de cobre esta es importada. Por otro lado, aunque probamos con una serie de cobres nacionales no todos nos servían, ni eran antibacterianos. La gran mayoría se comercializa “impuro” para abaratar costos, por eso tuvimos que buscar en el extranjero una empresa que nos entregaba el cobre lo suficientemente puro para utilizarlo. ¿Cómo realizan el hilado? Implementamos y desarrollamos nuevas tecnologías,modificandonuestras máquinas textiles para poder tejer cobre. Primero reducimos el cobre, hasta adelgazarlo a milímetros de espesor, tan fino como el pelo del caballo. No buscábamos hacer un traje antibacteriano de mallas como si fuera la Edad Media (ríe), sino que pudiera ser aplicado en productos comunes. Nuestra tela se puede teñir, someterla a una serie de tratamientos e, incluso, tenemos una que es repelente al agua. ¿Hubo mucha prueba y error? Sí, perdimos kilos y kilos de tela mala hasta llegar a la consistencia y temperatura que debía ser trabajada. Para hacer funcionar las máquinas me tuve que preparar con un técnico textil —que fue muy difícil de encontrar—, ya que llegué a quebrar trescientos mil pesos sólo en agujas. ¿Cómo funciona la tela? Creamos una barrera, si cae una bacteria o un hongo que contamina esta impide que se siga expandiendo omultiplicando. Si bien no se sabe si por la electricidad o porque estosmicroorganismos consumen cobre, les empieza a afectar en su membrana simple y se desintegran. Por eso apuntamos gran parte de nuestro desarrollo al área médica. Las enfermedades intrahospitalarias causan al año unas seis mil muertes en Chile, pues si bien existe cambio de sábanas y cubrecamas, los hongos y bacterias pueden permanecer en colchones, almohadas y cortinas por días. INNOVACIÓN CHILENA CoureTex comenzó a comercializar el 2016, con su patente de invención y las certificaciones internacionales que los respaldan en Chile, Brasil y Unión Europea. Rápidamente llamó la atención de empresas en Canadá, Japón, Colombia, Paraguay, Costa Rica, Perú, México entre otros, que ya han probado las telas en sus propias marcas. Además, cuentan con representantes en Argentina y Paraguay, específicamente en el área de la salud. “Nuestra primera validación fue con la Universi- dad de Santiago, quienes nos ayudaron y guia- ron en todo el proceso; porque en otros labo- ratorios nos dijeron que por ser chilenos y tra- bajar con cobre nos iban a cobrar entre seis a diez millones de pesos sólo por la certificación. Como era un producto nuevo, no había normas, entonces se debía validar nuestra tela”. ¿Cómo lograron certificar? En Chile si bien no existía una norma, si existía una “norma de comparación”. Así se contaminaron dos telas iguales, con y sin cobre, y se analizó el comportamiento de las bacterias en cada uno de ellas. Como la población no se mantuvo ni creció obtuvo propiedades antibacterianas. Un laboratorio en Brasil, certificó nuestra tela, que estuvo expuesta entre ocho horas hasta siete días, y permaneció limpia sin la acción de hongos. Ese resultado hizo que una empresa brasilera la usara para su ropa interior femenina, lo cual nos abrió a un nuevo campo. Cubre colchones, cubre almohadas, esponjas, delantales, mascarillas, sacos de dormir, guantes, ropa de bebé, entre otros, son solo parte de los prototipos que han desarrollado. Hoy Carnidale está usando la tela de CoureTex para forrar su línea de calzado Cooper Care y este año sus plantillas serán parte de una nueva marca de zapatos femeninos. También Tanax lanzó un pack promocional que incluye sus paños y otras empresas lo utilizan para forrar el interior de sus botas ortopédicas, fajas o muñequeras. “Ha sido difícil llegar al mercado nacional, pero ya muchos confían en nosotros. Ahora estamos trabajando en tapiz para los vehículos de la minería y acabamos de sacar un prototipo para proteger a la vid de los hongos. Por eso creemos que hay mucho por innovar”. Implementamos y desarrollamos nuevas tecnologías, modificando nuestras máquinas textiles para poder tejer cobre. Primero reducimos el cobre, hasta adelgazarlo a milímetros de espesor, tan fino como el pelo del caballo”. T 81 tell .cl

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