Santiago Noviembre 2017

77 tell .cl En términos de chocolate, los nuestros son superiores: en calidad, hechura, son productos únicos. Además hay una trayectoria, pero necesitábamos una renovación, un upgrade de la marca”. ¿Cómo recuerdas, por ejemplo, la época en que surgieron los malls y debieron abrir tiendas de otro tipo? Creo que las transiciones han sido difíciles, más en términos productivos que operacionales, porque cada apertura impacta toda la cadena. Hubo que cambiar de una fábrica enana a una casa… hoy ya son cinco casas. Cada decisión era una discusión familiar, pero fuimos capaces de darnos cuenta de que necesitábamos acompañar a nuestros clientes, que empezaron a moverse por la ciudad. ¿En regiones pasó algo parecido? En regiones fue toda una apuesta. Viña no tanto, pero Concepción, Antofagasta, Rancagua sí, no sabíamos muy bien cómo iba a funcionar. NUEVOS Y VIEJOS AIRES Hoy, La Varsovienne tiene treinta y siete locales y tres en proceso de apertura y trabajan ciento ochenta personas. Parte del desafío de esta nueva administración es innovar constantemente, buscar materias primas nuevas, siempre comprando a los productores de cacao más importantes del mundo, mirar lo que pasa afuera y evaluar el lanzamiento de nuevos productos. ¿Cómo vivieron la llegada de competencia? Fue un remezón, porque hasta ese momento estábamos solos. Preferimos esperar y evaluar y después plantearnos la idea de hacer algunos cambios. Porque creo que, en términos de chocolate, los nuestros son superiores: en calidad, hechura, con productos únicos. Además hay una trayectoria, pero necesitábamos una renovación, un upgrade de la marca. Y se dieron cuenta de que el mercado era mucho más grande… Sí, porque efectivamente seguimos creciendo y el mercado también creció. ¿Esta renovación implica, por ejemplo, ponerse a tono con esta moda de la alimentación saludable? Ya estábamos en eso, porque tenemos una variedad bastante amplia de productos sin azúcar, tanto en chocolates como en calugas, que han tenido una alta aceptación. Los productos altos en porcentajes de cacao también son súper saludables porque tienen menos materia grasa. Más que con el chocolate, todo esto tiene que ver con el azúcar. ¿En qué van a notar los clientes esta renovación? Yo entré a hacerme cargo del desarrollo de una nueva imagen, del nuevo packaging , logo y renovación de las tiendas. Soy arquitecto, así que me he metido mucho en eso; estamos trabajando con Nicolás Lipthay, quien nos ayudó mucho a dar con la imagen que queríamos en nuestros locales, que ahora van a ser completamente distintos: el mesón ya no será el centro del lugar, sino que el producto es el protagonista; no hay vitrinas, los clientes pueden interactuar directamente con el chocolate. Es otra la experiencia de compra. Lo mismo con el empaque, estamos haciendo cajas nuevas. ¿Qué pasa con la tecnología, con la venta online ? En eso estamos hace un rato y funciona muy bien, porque ofrecemos un despacho en seis horas, así podemos solucionar rápido el tema para alguien que se le olvidó el aniversario o se portó mal la noche anterior… ¿Y en materia de sustentabilidad? También nos importa mucho y ya eliminamos todas las bolsas de plástico, sólo vamos a trabajar con papel. Y en las materias primas, por ejemplo, nos importa mucho contar con proveedores responsables, con quienes tú puedas hacer la trazabilidad del producto y ver que se trata de personas que no trabajan con niños, que no usan químicos ni pesticidas peligrosos y que funcionan con la comunidad. Nosotros somos productores finales, pero nos importa que el productor inicial opere igual que nosotros. T

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