Serena Octubre 2017

48 tell. cl E staba en el colegio cuando escu- chó, por primera vez, a un grupo instrumental que interpretaba canciones de Violeta Parra, Víctor Jara y Atahualpa Yupanqui. Era su primer show en vivo y quedó im- presionado. De inmediato se fue a la bibliote- ca para investigar sobre estos cantautores y, a los pocos días, se integró a un grupo folclórico. Tenía diez años cuando tuvo su primer flecha- zo con la música. “Cuando tenía doce años y aprendí a tocar bien la guitarra, comencé a improvisar cuecas de manera espontánea y natural, sin cuestionarme que eso era una cueca o un canto improvisado. Mi hermana me cuenta que cuando salíamos de compras yo iba inventando canciones de las cosas que veía en el camino”, recuerda Raúl Pinto (58), más conocido como “Talo”. Con el tiempo, formó parte de un grupo musical de la Universidad Técnica del Estado. “En ese momento estaba el colegio y ese grupo lo integraban solo universitarios… cómo habré “hinchado” para ingresar, que finalmente me aceptaron”, recalca. Al egresar del Liceo de Coquimbo, su padre le dijo que estudiara ingeniería en minas en la Universidad Técnica del Estado. Desertó al año y no porque no le gustase la carrera, sino porque su mundo era la música y el grupo al que pertenecía le había dado la Cuando estudié música me di cuenta de que la cueca improvisada era una tradición única y original de la región de Coquimbo”.

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