rancagua Enero 2018
de que, como lutier, fabricar instrumentos es muy caro, y hoy en día llega una gran cantidad de instrumentos de cuerda desde China, hechos con máquinas de control numérico y a un precio imposible de competir”. Comparativamente, me explica, los instrumentos hechos a mano son mucho más caros que los fabricados de forma masiva, sin embargo, “aunque estos últimos son bonitos y sirven para un nivel básico, un músico profesional busca algo con un mejor sonido y con estándares mucho más altos para la interpretación”. Consciente de esto, Jaime se acaba de adjudicar un proyecto a través del Fondo de la Música del Consejo Nacional de Cultura y las Artes, para poder adquirir una máquina de control numérico —CNC—, que le permitirá abaratar costos y hacer instrumentos de calidad accesibles para los músicos: “La salida lógica que han tenido todos los lutieres y fábricas de instrumentos del mundo, que quieren rentabilizar el negocio y hacer que sus instrumentos salgan a la luz, es la tecnología numérica, que permite fabricar con un menor esfuerzo. Pero esto es sólo un apoyo, ya que el trabajo humano es lo que determina la calidad y el sonido del instrumento”. Con el apoyo de esta tecnología, él espera iniciar una línea de producción de guitarras de jazz de gama alta, además de guitarras eléctricas y bajos. AMOR POR LA MÚSICA Se crio y creció junto a la música, viendo cada día a su mamá estudiar guitarra clásica frente a una partitura. Por otro lado, su papá le había inculcado desde muy pequeño el gusto por trabajar la madera: “desde los seis o siete años yo construía juguetes, autitos y aviones de madera, ese era mi pasatiempo”. Ambas cosas gatillaron su amor por la guitarra, instrumento que aprendió a tocar a los dieciséis años y que construyó por primera vez a sus dieciocho. “Quería hacerme una guitarra acústica especial, y mi papá conocía al dueño de la tienda Marconi, una tienda de instrumentos y electrónica en Talca donde trabajaba el maestro fabricante de guitarras José Poblete. Él fue la primera persona que me enseñó cómo construir un instrumento”. Luego, en la universidad, diseñó y fabricó su primera guitarra eléctrica. 48 tell. cl La infinidad de gustos y variedades de música en Talca, el buen clima y las buenas maderas locales, hacen que sea una muy buena coyuntura para trabajar como lutier”.
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