Norte junio 2018

36 tell. cl Máximo, por ejemplo, que murió hace algunas semanas, era cargador de La Vega… pero él quería que la gente lo recordara como cantante. Cantaba fuerte para que todos creyéramos que había sido cantante. Y eso es lo que yo puse en su epitafio”. ¿Alguno que no haya resultado? No. Hay viejos más duros, pero si un hombre de ochenta años te com- pra la idea de que puede volver a trabajar, a recibir un salario y a hacer cosas increíbles, se rompe la barrera de la desconfianza. Y tal como en las tablas, al lijar va a apareciendo la veta. Uno de mis viejos más emblemáticos, el que más me costó, el más difícil, el viejo de mierda gruñón, mañoso y apestoso, hoy es el director de la fundación. Es el que vela por la operación, porque haya lijas, maderas y remuneracio- nes para los demás… él pasó del ruco a la jefatura. ¿Te gustaría replicar esto más allá de los ancianos? No. Estoy enamorada hasta las patas de los viejos, de la calle y de sus urgencias. Creo que el modelo de Expreso es replicable a la señora maltratada, al cabro que está a punto de probar la pasta base y es súper tentador irse a la cárcel, donde tienes gente realmente enca- denada a sus errores. Pero mi mundo está en el viejo y quiero que ahí se quede. Todo está muy cruzado por el alcoholismo… Y las drogas y las enfermedades mentales y la delincuencia. El copete es un veneno lamentable, pero muy eficaz y rápido como sedante. Yo no pretendo dar lecciones de nada ni les exijo que dejen de tomar. Muchos agarran la plata y parten felices a comprar un trago rico, pero también hay otros que corren a comprarse una máquina de afeitar… Finalmente muchos dejan de tomar. Para entrar al taller tienen que estar sobrios, por una cosa de seguri- dad. No quiero que un viejo, por copete, se tropiece y bote una mesa y queme a otro viejo. Del cien por ciento de los viejos que tomaba, para poder integrarse al taller un noventa por ciento dejó de hacerlo. Y el milagro es que varios de ellos han logrado salir del hogar, arrendaron una pieza y liberaron camas para alguien más. ¿Por qué Expreso? Porque somos ex-presos de la calle, de la pobreza y del abandono. Sólo viejos… ¿no hay viejas? No, porque las mujeres somos mucho más fuertes, más resilientes y más difíciles de rendir. Y la calle es símbolo de rendición. La mujer da la pelea hasta el final, tiene más recursos, mientras los hombres se echan a morir más rápido. T

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