concepción junio 2018
lucas al mes y con eso tenía que pagarle a David, que era quien me ayudaba con los vasos, y pagar la universidad. Trabajábamos con malas máquinas, no tenía plata para diseñador ni ilustrador, iba a buscar todas las botellas y despachaba todos los pedidos. Por cinco años fue así”, recuerda. ¿Y en que minuto pasa a ser algo grande? Es que no es un minuto. Son nueve años que llevamos y los primeros tres fueron tiempos económicamente súper difíciles. Estaba estudiando, no tenía tiempo para nada, me iba mal en los ramos, me endeudaba. Para mí era frustrante ver que ni todo lo que mi negocio vendía, alcanzaba para pagar el CAE de la universidad. ¿Cuándo viene el cambio? Postulábamos a los concursos y no ganábamos. Luego de insistir tres años, ganamos un fondo SERCOTEC y con eso compramos una máquina americana para pulir vidrio. Empezamos a hacer cinco veces más vasos; mayor calidad, más rápido y a menos costo. Eso cambió mi vida. Fue una pequeña máquina que hizo que pudiera tener un poco más de lucas. Pude subirle el sueldo a David, y me compré unos zapatos y unos pantalones bacanes, porque siempre andaba muy haraposo. O sea, hay que hacerle un reconocimiento a los fondos concursables… Totalmente. Con esa poca plata, un millón y medio, nos cambió la vida. Después ganamos dos millones de un fondo de la Universidad Católica y con ese hicimos una máquina para derretirle los bordes a los vasos; nos demoramos mucho en hacerla, pero con eso el vaso empezó a tener terminado a fuego, mucho más bonito. Hasta que pudimos ganar un CORFO, que fueron veinte millones, y nos consolidamos. Imagínate que más de un millón de botellas de vidrio se van a diario a la basura. A la gente no le importa y sabemos que vivimos en una sociedad que no valora el reciclaje, pero al mismo tiempo queremos demostrar con acciones concretas que el vidrio no es basura”. 83 tell .cl Oscar dice que en los nueve años que llevan, han levantado treinta millones de financiamiento, perosusventasacumuladassondecuatrocientos millones, generan veinticinco puestos de empleo, y pagan mucha más plata en impuestos de lo que han conseguido con los fondos. “Por eso me parece que con poco, se puede hacer mucho, y que bacán por nuestro Estado, que invierte en los emprendedores que están dispuestos a devolver con impuestos, sueldos y productos, mucho más de lo que recibieron”. EL APORTE SOCIAL Si bien en países como Estados Unidos, Ingla- terra o Sudáfrica, hay experiencias similares, reciclando vidrio, Oscar dice que en Green Glass tienen algo muy distinto que son sus va- lores y esencia. “Más allá de ser una empresa de vasos que corta botellas recogidas de los desperdicios, nosotros lo que tratamos de ha- cer es demostrar que el vidrio no es basura”. ¿Te duele ver tantas botellas en los vertederos? Mucho. A mí me importa y preocupa el tema de la basura. Nosotros reconocemos que se botan quinientos millones de botellas al año solo en Chile. Imagínate que más de un millón de botellas de vidrio se van todos los días a la basura en nuestro país. A la gente no le importa y sabemos que vivimos en una sociedad que no valora el reciclaje, pero al mismo tiempo queremos demostrar con acciones concretas que el vidrio no es basura. ¿Siempre viste este emprendimiento como algo con un propósito más allá de lo comercial? Siempre. Yo de niño me preocupaba mucho de que la gente tirara basura. Y sigue siendo así. Me molesta que a la gente no le importe. Por eso he querido hacerme cargo y no me canso de decir que reciclar es sexy, es cool y es bacán.
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