Concepción Febrero 2018

estatua de bronce se levanta en su honor en plena avenida del mar o lungo mare , la obra fue hecha por el argentino Hermann Mejer y muestra al artista con los brazos abiertos aludiendo al tema Volare , otra de sus famosas composiciones. La oportunidad de conectar con las raíces de Modugno, navegar y nadar entre viejas cuevas naturales o disfrutar de sus pequeñas y pulcras playas compensaron, sin duda, cualquier cambio de planes. LOS VERANOS SON PARA SALTAR AL MAR La roca y la piedra son los protagonistas de Polignano y han deter- minado su paisaje arquitectónico. Las antiguas grutas que lo rodean son, fácilmente, accesibles desde el mar, además la oferta de botes y pequeñas embarcaciones son ideales para recorrer la costa disfrutan- do de fantásticas vistas y la posibilidad de nadar en aguas cristalinas muy cerca de las cuevas. Una de las más nombradas por su belleza es la Grotta Palazzese, aunque en las afueras de la ciudad está la imper- dible Grotta di Putignano, su piedra es rosada y cubre completamente el interior de esta fantástica gruta natural. La profundidad de algunas de estas cuevas llega, incluso, debajo del centro histórico donde se unen con viejas cantinas, lo que también llama la atención de espeleó- logos y, como además el fondo marino es claro y rico en especies, son muchos los científicos y amantes del buceo que llegan hasta el lugar. Pero la roca no sólo le da un sello físico y natural al pueblo, sino que también es motivo de uno de los encuentros más importantes de la región: el campeonato de clavados, conocido por los aficionados como el Red Cliff Diving World Series o La Copa del Mundo de Saltos de También le dicen la “Joya del Adriático” y en sus doce kilómetros habitan unas diecisiete mil personas; el pescado se come fresco, sin aderezos y se acompaña de verduras como la zanahoria roja o Bastinaca di San Vito , especie típica de la zona.

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