concepción Enero 2018
Entre dos mundos se mueve Liliana Riquelme. La abogada y cantante lleva en su maletín escritos y partituras, que forman parte de su vida de igual manera. Junto a su banda, recientemente rindieron un homenaje a Violeta Parra, con nuevas versiones de su música. Por Soledad Posada M. Fotografía Sonja San Martín D. Dos Liliana Riquelme cantante y abogada E n el día, Liliana Riquelme trabaja en un servicio público como abogada, donde lidia hace trece años con problemas jurídi- cos, lo que más le gusta del ejercicio del Derecho. Y por las tardes, se dedica a la música, ya sea con ensayos o grabacio- nes, una actividad que la tiene en constante movimiento. Pero no siempre fue armoniosa la manera de llevar estas dos actividades. Al principio sentía que tenía que decidir por alguna de las dos, porque las suponía incompatibles, hasta que conoció al arquitecto y músico argentino Ernesto Acher, en 2003. Él fue a la Facultad de Derecho de la UDEC, donde Liliana estudiaba, y cuando la escuchó cantar, la incentivó a seguir estu- dios musicales y se convirtió en sumentor. “Me dijo que para ser unamujer plena tenía que seguir mis intereses”, señala. Por lo que, al terminar Derecho, en 2005, se fue a estudiar canto popular en la Escuela Moderna de Música en Santiago. “Fue un año muy duro, entre la rigurosidad del estudio y el trabajo que conseguí como abogada. No fue fácil encontrarlo, porque cuando los empleadores se enteraban que cantaba, por prejuicio, parecía menos confiable; pocos entienden que el trabajo musical requiere de mucha disciplina y rigurosidad”. 37 tell .cl
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