Antofagasta Diciembre 2017

LA FE CONVIVE, VIAJA Y SE NUTRE ENTRE TODOS Regresé en el mismo ferry, esta vez Sajeev se quedó en tierra moviendo su mano junto a Sandra. El barco local es la forma más económica de moverse, ampliamente utilizada por los lugareños e ideal para turistas porque permite conocer la cultura local disfrutando de espléndidas vistas a menos de un dólar. Los viajes entre pueblos también se pueden hacer en bus o taxi, pero el silencio y el frescor de las aguas desaparece y las bocinas, el calor y la contaminación se vuelven la constante del viaje. Antes de dejar Alleppey conocí a Shivadas, un hombre calvo de unos sesenta años que me mostró los principales templos de la ciudad. Nos movimos en su rixo , un ruidoso y pequeño auto de tres ruedas. El indio era muy atento, tampoco hablaba inglés, pero siempre iba adelante mostrándome el camino, dónde dejar los zapatos y a qué ponerle atención. Así ocurrió en Kidangamparampu Sree Bhuvaneswary, un templo con interesantes dibujos de batallas y dioses, experiencias espirituales trazadas y cubiertas de colores; un clásico que India utiliza para conservar sus leyendas. El día terminó frente al mar, después de escuchar las oraciones de la tarde en Siva Parvathi, viejo y sencillo templo coronado por un gigantesco árbol central, nos sentamos en la playa. Con los pies de regreso a la tierra observamos, quietos y en silencio, el horizonte marino, especialmente claro y despejado. Mi mirada se perdió en el reflejo del sol en las olas, mientras imaginaba que, a esa misma hora, la luz estaría pasando entre las palmeras para iluminar, suavemente, la casa de mi amigo Sajeev. Allí, al fondo de un canal, como todas las tardes, la familia estaría comiendo vegetales y lentejas sobre una simple y sencilla hoja de plátano. Éramos tan livianos y delgados que pasábamos hasta por los canales más estrechos y, justo ahí, en las profundidades de Kerala, es que se puede conocer la selva desde adentro, atravesar los arrozales abriendo camino a remo entre las tupidas alfombras de algas y las ramas de gigantescas palmeras que, prácticamente, se acuestan sobre los canales del río Meenappally. 76 catorce años T

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