Antofagasta marzo 2018
45 tell. cl ¿Cómo te vinculabas con tus compañeros de carrera? Enparalelo a todos estos descubrimientos, seguí avanzando enmis estudios y aunque todo giraba en torno al deporte, también me fui sorprendiendo con ciertos temas desconocidos para mí que implicaban un mayor grado de análisis, una mirada más profunda de la realidad. Poco a poco fui descubriendo una realidad distinta a la que yo conocía, que desarrolló aún más mi lado humanista, lo que también tuvo un impacto en la forma en que enfrento mi profesión actualmente. ¿Mezclaste deporte con profesión? Algo así. Apenas había pasado un año desde que comencé a hacer body cuando me animé a competir. No sabía hacer ninguna maniobra, pero me inscribí en un torneo local y lo gané. Empecé a ir a nacionales y aunque al principio no fue fácil, rápidamente fui subiendo de nivel. Ya tenía un nombre en el circuito y eso me hizo tomarme más en serio las competencias. Quedé tan emocionada, que junto a Perla y Manuel nos motivamos a hacer una Escuela de Bodyboard en Coloso, porque allá todos vamos al agua. Hay un talento natural, pero hacen falta los implementos para desarrollarlo, porque son muy caros. Por eso hicimos un proyecto, nos conseguimos los fondos y comenzamos con esta idea que nunca fue concebida como negocio ni como emprendimiento, solo queríamos transmitir a otros lo que para nosotros significaba estar en el mar, que es pura felicidad. ¿Tenían muchos alumnos? Muchos. Lo que nos costaba era encontrar un foco de la escuela y al pasar unosmeses, Manuel y yo dejamos ese proyecto inicial y fundamos la Escuela Coloso en 2012. Postulamos a un Capital Semilla y con eso empezamos. Nos convertimos en una Unidad de Negocios, aunque duramos tres años dando clases gratuitamente. ¡Es que junto al deporte hasta encontraste tu futuro como emprendedora! Cuando empezamos esta escuela aún estaba estudiando. Tuve que escoger un electivo y tomé uno que se llama Desarrollo de la Actitud Emprendedora, dictado por la profesora Gianni Romani y ella marcó mi rumbo. Teníamos que desarrollar un proyecto como parte del ramo y le mostré lo que habíamos hecho hasta ese momento. A ella le encantó y me decía que tenía que creer en mí, que mi carrera ya estaba casi finalizada y era momento de emprender. LA COMPETENCIA Aunque en la carrera deportiva de Danicelly los resultados eran cada vez mejores, no lograba llegar al nivel necesario para ser seleccionada nacional.
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