Antofagasta marzo 2018
44 tell. cl todo, es una amante del mar y de la vida que gira a su alrededor, donde sin duda el deporte es una herramienta que puedemarcar grandes diferencias. Pero de eso hablaremos más adelante. Lo primero es lo primero: las olas. ¿Cómo empezó esta relación con la playa? Estaba terminando el primer año de mi carrera y con un grupo de amigos comenzamos a ir a Playa Amarilla, al lado de Caleta Coloso, en Antofagasta. Uno de los integrantes del grupo sabíamucho de bodyboard y él nos orientó. Yo quedé fascinada, aunque ni siquiera sabía nadar. ¡Pero cómo!, ¿no te daba miedo? Es que estar en el mar es algomágico, te cambia la perspectiva de las cosas. Quizás para muchos suene exagerado, pero mi vida cambió por completo. Me enamoré profundamente. ¿Aprendiste rápido? Este grupo de amigos dejó de ir a la playa y yo necesitaba seguir. Un amigo me regaló las aletas; que aunque me quedaban grandes, me servían. Mi papá y su esposame regalaron un traje de segundamano y fue un tremendo regalo. Perome faltaba la tabla. Busqué en Facebook “ bodyboard femenino” y encontré a Perla (Rojas). Ellame invitó a Coloso y apenas conversamos nos caímos bien y me pasó una tabla. “Llévatela”, me dijo. ¿Y no te conocía? ¡Para nada! Yo también quedé sorprendida, pero supongo que algo en mí le dio confianza. Así empecé a relacionarme con Coloso y la playa. Conocí a Manuel (Cepeda) y me integré a su grupo de amigos que practican este deporte y la verdad es que tienen un muy buen nivel. No era fácil ser “la nueva”… Es que en verdad es como otro mundo, un lugar que se conecta profundamente con su entorno. Yo no sabía ni siquiera nadar, ni menos hundirme. Nunca había visto lo que existe bajo el mar y poco a poco me “La evolución fue natural, el cambio en la forma de mirar la vida te lo da el mar y uno opta por un camino diferente, conectado siempre con la naturaleza, lo que para mí también involucra tomar conciencia de nuestro cuerpo y, por lo tanto, cuidarlo y tratarlo bien”. fueron enseñando desde correr olas hasta identificar las especies que hay en el fondo marino. Siempre había una nueva aventura y se nos pasaba el día como peces en el agua. Hasta hoy me emociona recordar esos momentos que me hacen tan feliz. Todo era nuevo y hasta correr por los pilotes del muelle fue un aprendizaje. Estaba tan feliz que sin planificarlo mucho me fui a vivir a Coloso, que tiene otro ritmo, totalmente distinto al de la ciudad. ¿Fue complejo cambiar tu vida de joven estudiante? ¿Olvidarse un poco del carrete y cambiarlo por el deporte? La evolución fue natural, el cambio en la forma de mirar la vida te lo da el mar y uno opta por un camino diferente, conectado siempre con la naturaleza, lo que para mí también involucra tomar conciencia de nuestro cuerpo y, por lo tanto, cuidarlo y tratarlo bien.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0