Antofagasta Febrero 2018

48 tell. cl Para mí, ser feliz con lo que haces es la clave para que surjan nuevos horizontes. Al menos así funcionó conmigo y siento que si las nuevas generaciones toman este aprendizaje podrán marcar la diferencia y avanzar en la mejor dirección posible”. escuchamos que los jóvenes dicen “no sé qué me gusta hacer”, pero no es necesario tener la certeza, se debe tomar un camino y poner todo el esfuerzo en que nuestro desempeño sea efectivo. ¿Y cómo se logra llegar a ese nivel de compromiso? A mi parecer, gracias a una característica muy sudamericana: la pasión. En esta parte del mundo la gente habla de “nuestra empresa”, “nosotros como equipo”. Eso es clave, porque transmite que nos sentimos dueños de nuestro propio destino. Hacemos las cosas bien no porque el jefe así lo mandó, sino porque es lo que nos hace felices, lo que nos hace sentir orgullosos. Pero muchas veces hay obstáculos que nos desmotivan…. Los japoneses tienen un método de mejoramiento continuo llamado Kaizen , donde día a día debe buscarse un aspecto del trabajo o de la vida que podamos optimizar, dando un pequeño paso, sin marcha atrás. Si avanzas un 0.1 por ciento al día, al año tendrás un avance de un cuarenta por ciento. Es algo que no nos sale a los occidentales, porque acá pensamos “quiero lograr un diez por ciento de cambio en dos semanas”, lo que es muy difícil, costoso y al no cumplirse hace perder el impulso. En lo personal trato de practicar esta metodología para hacer cada día las cosas un poco mejor porque no tengo grandes planes, no quiero ser el próximo Obama, lo que sí quiero es ser un mejor presidente para Escondida mañana y un poco mejor, pasado mañana. Nunca soñé con llegar a este cargo y si me hubieses entrevistado hace diez años atrás, mi declaración principal habría sido: “yo solo quiero hacerlo muy bien”, porque el desafío es íntimo, propio; es como un atleta que quiere correr por su país con la sola convicción de que puede hacerlo. la ingeniería es el arte de resolver problemas, lo que hasta hoy me parece en extremo lógico. En el noventa por ciento de los problemas, las respuestas son evidentes, solo hay que enfocarse y buscar las soluciones”. Nació en Río de Janeiro y siempre vivió en la región sureste de Brasil, en un hogar donde la disciplina era una de las virtudes mejor valoradas. Dentro de sus primeros trabajos destaca una década en altos cargos de la connotada empresa Vale, una gran minera relacionada con la industria del hierro. Luego llegó a Australia para presidir negocios de carbón y activos de la misma compañía, que tiene filiales en Colombia, Mozambique y China. La primera vez que se subió a un avión tenía dieciocho años y de pronto, viajaba de un lugar a otro. “La minería me abrió las puertas del mundo” señala. ¿Cómo se enfrenta el día a día liderando una de las empresas mineras más grandes del mundo? Creo que en la vida debemos estar preparados para aprovechar las oportunidades que se presentan. Siempre he creído que tienes que amar lo que haces y hacerlo bien. Muchas veces escucho acerca de visualizar metas o planificar el destino y no estoy de acuerdo con ello. Para mí, ser feliz con lo que haces es la clave para que surjan nuevos horizontes. Al menos así funcionó conmigo y siento que si las nuevas generaciones toman este aprendizaje podrán marcar la diferencia y avanzar en la mejor dirección posible. Muchas veces

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