TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2024

23 tell. cl María Paula Ross Hurtado, Voluntarios en Kenia Cruzada Hace seis años, la viñamarina Paula Ross viajó por primera vez a África, para apoyar a Baby Life Rescue Centre, ubicado en Kenia. Un orfanato que aloja veinticinco bebés y niños abandonados, de los cuales varios llegan en circunstancias desgarradoras. Lo que comenzó como una aventura fuera de Chile, hoy es parte importante de su vida y un trabajo voluntario que realiza cada año con todo su corazón. A pocas semanas de regresar de un nuevo viaje, nos contó cómo podemos colaborar con esta noble causa. Por María Inés Manzo C. / Fotografías gentileza entrevistada “ Cuando tenía veintiséis años, todasmis amigas se empezaron a casar y a tener hijos, me parecía una locura, sentía que tenía tanto por vivir y disfrutar. A esa misma edad yo ya tenía una empresa formada (una agencia de promotoras), mi auto y mi departamento, era totalmente independiente, pero en esos años la sociedad te presionaba a que había que terminar una carrera y formar una familia. Al final la vida me fue demostrando que debía seguir el camino que a mí me hiciera sentido y no al resto”, recuerda María Paula Ross Hurtado (45). Fue así que Paula se propuso ir de viaje y terminó en una reveladora experiencia en el Sudeste Asiático, donde conoció distintas culturas, personas y realidades. “Ese era un destino impensado para la época, en los últimos años se puso de moda. Vendí todo y metí mis cosas en una bodega. Me fui por seis meses. Sin ningún plan partí en Sidney, Australia y me quedé en la casa de una amiga de mi hermana menor. Seguí a Shanghái, a la casa de otros conocidos… y ahí dije ‘tengo que soltarme’ y me fui sola a Hong Kong, Vietnam, Myanmar, Filipinas, India, Tailandia, Indonesia, Singapur, Malasia, etc. Nunca me había sentido más segura y libre en mi vida”. Entonces, desde allí hubo un antes y un después… Totalmente, al regresar a mi casa decidí salir de mi zona de confort y me fui a vivir a Santiago, partí de cero. Rearmé mi agencia de publicidad y ya llevo diez años allá. Desde el viaje al Sudeste Asiático seme abrió lamente, de conocer más países, de sentarme a conversar con distintas personas, de entender que somos todos iguales, de la importancia de vivir en tribu, de hacer comunidad, algo que nos falta tanto a los chilenos. deamor

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0