TELL MAGAZINE NOVIEMBRE 2023

26 tell. cl La gente cree que para ser líder hay que ser fuerte y en el mundo en que estamos viviendo hoy, para ser líder, hay que inspirar”. sola. Él era mi complemento, mi cómplice, mi partner , cuando me abrazaba sentía que mi cabeza encajaba perfecto en el hueco de su hombro”. El silencio se hace sentir. Igual que el dolor. “¿Sabes? Siempre hablo con él. Lo percibo en los olores, en momentos. Tiene dos maneras de comunicarse conmigo: a través de los podcasts que escucho, en los que siempre me llegan mensajes, y en los sueños. Es una conexión profunda”. ¿Se puede superar un duelo? Yo creo que sí. Yo elegí amar, amar la vida, amar este cuerpo, amar mi testimonio. Estuvimos quince años juntos y ese amor se multiplicó. Siempre les digo a los niños que hay que honrar la vida del papá, que su sangre corre por sus venas, que ellos son su mejor versión, y es loco, porque justo lo habíamos hablado con Marcos la noche anterior. Linda calla, respira hondo, los ojos vidriosos. “Quiero que mis hijos siempre sepan que me van a tener, que el tiempo con el papá fue un regalo y que no hemos perdido, que la vida nos ha dado, que la vida no quita y que la vida del otro no nos pertenece” “ME DESAFÍO A SER CADA DÍA MEJOR” Cada mañana, Linda medita y deja que fluyan los mensajes que le van llegando. ¿Cuál será el desafío más potente que tendré hoy día?, se pregunta a diario. “Soy disciplinada, constante, autoexigente. Busco ser mi mejor versión para entregar lo mejor de mí al resto. Y en el camino he aprendido a visualizar, a escribir esas intenciones, a dibujarlas, a sentirlas, a preguntarme si esto me expande o no”. Su terraza es uno de los lugares favoritos de su casa. Desde ahí ve aparecer el sol en el Mauco y esconderse en el mar. “Mi terraza es un lugar abundante porque me permite ver el mundo, pero también me permite ver mi mundo y eso es bacán”. ¿De qué manera cultivas tu mundo interior? Estoy en un aprendizaje continuo. El autoconocimiento y el crecimiento personal los practico a diario, nunca dejo de aprender, de estudiar, de leer cosas nuevas, de escuchar audiolibros y podcast . Hago pausas para meditar, me tomo momentos para escucharme con amor, continuar y avanzar. Sin eso no haría todo lo que hago. ¿Cuál es tu rol como consejera regional de la ASECH? Uno de los roles más bonitos que me ha tocado experimentar en la ASECH es que me considero una dirigente gremial y eso implica influir en las políticas públicas, estar en discusiones en las que representas la voz de los emprendedores y apoyar al desarrollo del ecosistema, porque para impulsar políticas públicas hay que inspirar a los diputados y conectarlos no solo con los dolores de las empresas, sino con todo el ecosistema. Eso es lo desafiante: aunar al emprendedor, al empresariado y al sector político. Poder Eres sicóloga, mentora, coach organizacional, sexóloga, empresaria, perteneces a la ASECH. ¿Qué te define? Tres cosas: mi espíritu, mi esencia y mi personalidad. Esos son mis motores diarios. Cuando trabajo con tipos duros, les tomo las manos y eso los derrumba porque no están acostumbrados. Yo trabajo con mi energía día a día, tengo esta personalidad fuerte y eso es lo que ve la gente. Cuando trabajas en ti, lo que te rodea también crece contigo. Pero como en el ying y el yang, el lado vulnerable de Linda sale a flote a medida que avanzan los minutos y las horas. “Cuando falleció mi marido, el 2020, se apagó una luz en mí. Me acuerdo haberle pedido a Dios que, por favor, no me quitara nada más. Al despedirse me dijo, en un hilo de voz: gracias por haberme dado una familia, por haberme amado tanto y por haber transformado mi vida. Me sentí tan sola, tan irremediablemente

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