TELL MAGAZINE MAYO 2024

Eso es clave. El ochenta por ciento de las mujeres que pasa por nuestros programas sale con un nivel de empoderamiento más alto según la escala ESAGE (Agencia Personal y de Empoderamiento) y eso es un tremendo logro”. ¿De qué manera la vulnerabilidad materna afecta la infancia? Hoy día, la neurociencia evidencia que el estrés de las madres, en el embarazo y en la crianza durante los primeros años, son claves para el desarrollo de esos niños en el futuro. El nivel de cortisol incide en el desarrollo del cerebro infantil. Incluso se ha constatado que no solo es a nivel químico, sino también estructural; se ha visto cómo algunas partes del cerebro se desarrollan menos o más, dependiendo del nivel de estrés en los niños. En la fundación hacemos diversos tipos de mediciones y hemos visto cómo sube el nivel de empoderamiento cuando baja el estrés a través de una buena intervención. Estamos convencidas de que las madres son agentes de cambio poderosos, que impactan de manera significativa en la vida diaria de sus hijos. ¿Cuáles son las consecuencias de los trabajos informales? Estamos desprotegidas socialmente y esa desprotección se traspasa a los niños y niñas. Se tiene que eliminar del Código del Trabajo el artículo 203 de Sala Cuna. No puede ser que solo las mujeres que trabajan en empresas con veinte trabajadoras o más tengan el derecho a sala cuna. Esta es una discusión que lleva más de quince años en el Congreso, es imposible que sigamos pensando en cómo financiamos eso. Aunque comenta que ha habido avances, como la reciente Ley de Conciliación Trabajo y Familia, que “plantea la posibilidad de acuerdo de flexibilidad laboral de todos los trabajadores con niños menores de catorce años”, enfatiza en que tiene que ser adscrita por hombres y mujeres. 25 tell. cl inculcaron que lo que fuera que hiciera lo hiciera con excelencia. Eso la marcó a fuego y determinó, de cierta manera, su carácter autoexigente, así como también el hecho de que su padre fuera médico y combinara el servicio público, como jefe del servicio de Anatomía Patológica en el Hospital Calvo Mackenna, con su consulta particular. “Siempre fuimos una familia muy conectada socialmente con la realidad de los niños más vulnerables. Mi mamá se dedicó a la crianza toda su vida y a apoyar a mi papá, una mujer muy culta, muy lectora, amante de la historia”. ¿Qué ha sido lo más desafiante en todo este tiempo? Visibilizar la maternidad como un espacio de desarrollo económico y social. Visibilizar a esa mamá que ya con la crianza está aportando a la sociedad y que discriminarla es lo peor que podemos hacer. La pandemia evidenció la precariedad con la que se estaba dando respuesta a las necesidades de esas infinitas mujeres madres, donde las posibilidades de redes de apoyo eran mínimas. Existen un millón ochocientos mil hogares monoparentales y esto ha ido in crescendo. ¿Cuál es el común denominador de las mujeres que llegan a la fundación? La soledad. La mayoría de las mujeres que se acercan a la fundación son mamás que han tenido a sus hijos solas, casadas o no casadas, conviviendo o no. Estamos en una sociedad que normaliza el ausentismo paterno, a pesar de que se ha avanzado en corresponsabilidad, pero no es suficiente. Es un fenómeno transversal que ha ido cambiando en los sectores sociales más altos, pero que no aplica para los sectores más vulnerables. Si el niño se enferma, la responsable es la mamá, si el niño no está yendo a la sala cuna, la responsable es la mamá, si el niño no tiene comida, la responsable es la mamá, si el niño está siendo vulnerado en sus derechos, la responsable es la mamá. “Son mujeres que están muy solas, muy autoexigidas, con mucha vulnerabilidad socioeconómica, que están asumiendo muchas tareas y con daño emocional que se refleja en sintomatología ansiosa o depresiva”. ¿Cómo has visto el proceso de esas mamás luego de pasar por los programas? Aunque suene cliché, es un florecer. El empoderamiento tiene que ver con reforzar la autoestima y el valor de sí mismas. Muchas de ellas vienen con historias de victimización y vulneración muy grandes y, por lo mismo, comenzamos a hacer todo un trabajo de fortalecimiento emocional. La Premio Nobel, Amartya Sen, plantea que la oportunidad económica, de desarrollo y de trabajo se va a aprovechar en la medida en que estoy empoderada. “Ellas mismas van fortaleciendo redes de apoyo, tejen nuevos lazos de amistad. Generan cohesión, se dan consejos, se dan cuenta de que no son las únicas. No hemos podido captar todos los fondos que quisiéramos y que necesitamos. La crisis de los convenios y las fundaciones nos ha golpeado más fuerte de lo que hubiéramos pensado porque se generó una desconfianza social y la entrega de las subvenciones por licitaciones se han hecho mucho más engorrosas por parte del Estado”.

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