TELL MAGAZINE MARZO 2025

66 tell. cl LA NUEVA GENERACIÓN “Tenemos la fortuna de que en nuestra empresa como familia nos hemos ido involucrando de generación en generación. Para la tercera etapa ingresé yo en el área comercial, junto a mis hermanos Erhard, encargado de ingeniería e importaciones, y Johannes, en marketing y desarrollo de productos. Entre los tres hacemos un muy buen equipo, pues cada uno, desde su área, aporta des- de el desarrollo de los productos, pruebas, producción, ventas y publicidad, hasta participación en ferias nacio- nales y extranjeras”. ¿Cuál es la visión de esta tercera generación? Seguir profesionalizando la empresa y por eso se han creado departamentos nuevos, como Calidad, Recursos Humanos, Desarrollo y Marketing. También se han ido po- tenciando los departamentos antiguos, agregando más profesionales. Pero lo más importante es que se ha abier- to el mercado afuera de Chile. Actualmente estamos ex- portando a Perú, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Panamá y, ahora último, a México. A nivel nacional nos abrimos a clientes que no estaban siendo atendidos en el canal tradicional (como almace- nes, quioscos y minimarkets) en la Región de Valparaíso y, en una segunda etapa, también con proyecciones a Santiago. Por ello hemos incorporado más vendedores y hoy estamos en el proyecto de generar una distribuidora dentro de la misma empresa. ¿Cuáles son los desafíos de mantener la empresa en Casablanca? La ubicación creo que es estratégica. Todos los centros de distribución, de las grandes cadenas, están en la entrada de Santiago, entonces para nosotros es súper cómodo y rápido porque estamos en la misma carretera. Además, nos encontramos cerca de los dos puertos prin- cipales de Chile, Valparaíso y San Antonio, lo que para las exportaciones ha sido fundamental. Queremos ser un aporte para nuestra comunidad, dando trabajo desde dentro y fuera de la empresa. Priorizamos a la gente de Casablanca y se ha dado que hay muchas familias trabajando con nosotros”. ¿Cuándo se industrializan? Cuando mi papá, Erhard Wenzel, entra al negocio en los años ochenta, como parte de la segunda generación en el rol de ge- rente general. Su aporte y visión como ingeniero en alimentos permitió que la empresa creciera. Primero con maquinaria de envasado y, poco a poco, fue profesionalizando todos los proce- sos, al igual que al equipo. A él siempre le ha gustado la parte comercial del negocio, relacionarse con los clientes de manera cercana. Así llegó a posicionar a Eckart en grandes cadenas de supermercados de la época. Esa cartera de clientes ayudó a pa- sar de los negocios más chicos, como cafeterías y pastelerías, a distribuir en grandes empresas. En esa etapa, además de la marca Eckart (manjar, dulce de mem- brillo y mermeladas de gran formato) se crea la marca Tía Lía, en honor a doña Emilia, con mermeladas de 250 gramos (mora, durazno, frutilla, ciruela, damasco). “Los clientes comenzaron a pedir un formato más pequeño y económico, bajo las mismas recetas originales y caseras que creó mi abuela y que ella trajo desde Rumania”.

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