TELL MAGAZINE JULIO 2023

Así nos dirigimos hacia el espectacular Castillo de Peles, al sur de Brasov. Construido en la época del rey Carlos I de Rumania, entre 1873 y 1914, es famoso por ser una antigua residencia de verano de los reyes. Gracias a su excelente conservación se convirtió en uno de los monumentos más importantes de Europa del siglo XIX. Como dato interesante, fue uno de los primeros en tener calefacción y electricidad propia. El guía nos cuenta que si bien pasaron por aquí cuatro generaciones de monarcas, en la última etapa llegó el régimen comunista al poder y, con los años, se transformó en museo. Ya en el 2007 volvió a los herederos de la monarquía, quienes se lo entregaron al Estado para que siguiera como museo. El Salón de Honor es uno de los espacios más bellos del castillo, las paredes están completamente decoradas con madera de nogal, se pueden ver bajorrelieves y esculturas de alabastro. Incluso, hay una magnífica escalera de caracol tallada en madera en una de sus esquinas. El guía también nos cuenta que este es un ‘castillo de reyes para reyes’. En cada espacio se nota una temática o intención que se mantuvo intacta a lo largo de los años. Además, hay enormes vitrales, puertas de bronce y muchos objetos interesantes que fueron regalo para los reyes, como una preciosa lámpara de cristales traída desde Portugal o sillones marroquíes. Seguimos en el Salón de Armas, que impacta por su armería medieval tan bien conservada y que incluye una armadura ecuestre completa. Después pasamos por la Oficina del rey Carlos I y la Biblioteca Real, dos espacios completamente decorados con madera de roble y donde se encuentra un pasadizo secreto entre los estantes para llegar a un segundo piso.

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