TELL MAGAZINE JULIO 2023
“ Llegar a Rumania fue toda una aventura, pues si bien es una tierra conocida por sus espectaculares castillos, centros de esquí, bosques frondosos, montañas y aguas termales, es un país que pareciese estar detenido en el tiempo. Para llegar por tierra, el camino más fácil fue viajar en bus desde Viena, Austria. Luego, desde allí, seguimos a Bucarest, epicentro turístico donde salen todos los tours para Transilvania, región que se encuentra al centro de Rumania. Este camino es muy hermoso porque puedes ir viendo varios paisajes, poblados, osos, campos de maravilla y fuertes en la ruta, pero es largo. Ahora, si quieres llegar más rápido, la opción es viajar en avión desde Budapest, capital de Hungría. Si bien uno podría recorrer la zona sin guía (hay tren, taxis, incluso Uber a muy buen precio), la mejor recomendación es tomar el tour que incluye el Castillo de Peles, el casco histórico de Brasov y el Castillo de Bran, y que dura un día completo. CASTILLO DE PELES: RESIDENCIA DE REYES Salimos desde Bucarest, a las siete de la mañana, y alrededor de las nueve llegamos a nuestra primera parada: Sinaia, reconocida por ser una ciudad montañosa —su monasterio, sus castillos se pueden ver con facilidad en el camino, como el de Pelisor, que hoy está habitado— y, también, por ser un destino ideal para practicar senderismo y deportes de invierno. En primavera también está muy recomendado pasar por aquí, porque el paisaje con los bosques verdosos es maravilloso. Justo antes de entrar al castillo, llegamos a un clásico café donde reciben a los turistas. Es una buena parada para descansar del bus, probar la gastronomía y donde se nota la influencia de la arquitectura alemana que hay en la zona.
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