TELL MAGAZINE AGOSTO 2024

24 tell. cl M aríaPazentraencuadrodesde la izquierdadelescenario donde dará la conferencia “Una mirada integral al concepto de bienestar” a tablero vuelto. Camina como si fuera parte de la tierra, con una gracia serena. Lleva una polera blanca y una piocha en su blazer negro, símbolo de la organización Hidden Disabilities Sunflower, de la que es embajadora en Estados Unidos. Alta, delgada, la cara enmarcada por un par de ojos almendrados. “Quiero invitarlas a una breve meditación. Que se lleven sus manos al pecho, cierren los ojos y escuchen su respiración. Quiero que sientan los latidos de su corazón e inspiren y exhalen, reteniendo brevemente el aire”, pide. “Quiero que se conecten con su grandeza por haber decidido estar hoy aquí y agradezcan el haberse dado esta pausa personal”. El silencio casi se puede tocar. “Ahora lentamente abran sus ojos y digamos gracias tres veces. La primera vez que damos las gracias es por todo lo que soy, la segunda es por todo lo que se me da y la tercera es por todo lo bueno que ahora fluye hacia mí”. Las palabras, gritadas a voz en cuello, resuenan por todo el auditorio. Una dinámica similar con la que comenzará la Máster Class online “Transforma tu Vida” un par de semanas después —con más de mil quinientas personas conectadas— y que coincidió con el aniversario de la muerte de su padre hace dieciséis años. Un momento especial conel que iniciará cadaunade las clases y talleres que vendrán y que ya forman parte de su sello: conectar con uno mismo y agradecer. “Es clave conectar con la gratitud”, me dirá más adelante, en una Con Gonzalo somos un equipo, somos grandes compañeros de vida, nos queremos en nuestras luces y en nuestras sombras y nos respetamos mucho. Lo volvería a elegir mil veces”. entrevista en un doceavo piso con la cordillera de Los Andes como telón de fondo. “Yo vivo desde la gratitud todos los días”. Viñamarina, sicóloga, hija de una enfermera — “de quien heredé la garra, la fuerza y la resiliencia”— y de un padre que estuvo ausente durante muchos años, quiso ser la arquitecta de su destino conectándose con la vida desde todas las aristas posibles. Trabajó en una multinacional por nueve años, donde tuvo la oportunidad de ir a Londres. Allá estudió asesoría de imagen personal en el London College of Fashion quemás tarde la llevaría a crear el MétodoMAPIP (Metodología Aplicada a la Psicología de Imagen Personal), una metodología que, efectivamente, rompió moldes y paradigmas, que el verse bien no era un tema superficial, sino que aumentaba la autoestima, la autoconfianza y mejoraba el bienestar. Pero tuvieron que pasar algunos años antes de concretar el sueño de vincular la sicología con la imagen personal, para enseñarles a las mujeres a quererse y a creer en ellas mismas, para guiarlas en un viaje transformador a través del autoconocimiento. Para entonces ya estaba casada y tenía dos hijos: Dominga y Mateo. “Somos cuerpo, mente y alma. El cuerpo es el hogar de tu alma, ¿cómo no lo vas a querer?, ¿cómo no lo vas a cuidar? Me di cuenta de que luego de las asesorías de imagen muchas de mis clientas necesitaban una transformación interior y me certifiqué como life and leadership coach en Estados Unidos, orientado a la vida, el liderazgo y el crecimiento personal”. PUNTO DE INFLEXIÓN María Paz dice que los desafíos son puntos de inflexión, “o te llevan al segundo nivel donde decides ser la protagonista de tu vida o te hundes y, al hacerlo, te conviertes en una víctima de tus circunstancias”. Su propio punto de inflexión fue el 10 de enero de 2017, con la llegada de Santiago, su tercer hijo. Un desafío que, según sus propias palabras, se convirtió en su mayor bendición. Fotografía de John Parra para Latino Wall Street

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