TELL MAGAZINE OCTUBRE 2020

Su ópera prima La llave fue el puntapié para la creación de la Fundación EntreTodas, una instancia de encuentro para mujeres vulneradas y una de las maravillosas consecuencias de este libro, que más allá de hablar del abuso, propone una mirada profunda desde la sanación y un espacio cierto de conversación. “Siento que una vez que cerré mi proceso, este libro cobró vida propia”. Por Macarena Ríos R./ Fotografías Andrea Barceló A. y gentileza entrevistada. María Luisa Ginesta escritora Esa 25 tell. cl C on una llave y un cuento. Así parte este libro, que nunca pretendió serlo. Inspirado en un largo y dedicado manuscrito —“envuelto en una cinta de regalo y coronado con una llave antigua maravillosa” —, a su marido Ricardo, La Llave es un viaje de sanación contado en primera persona con un lenguaje transgeneracional, porque desde que salió a la luz, ha tocado la hebra de adolescentes a octogenarias y todo el universo de edades que caben entremedio. “Me maravilla que las personas se sientan identificadas con mi historia, se me paran los pelos de solo contarte. Darte cuenta a los cincuenta y cinco años que fuiste abusadadeniña es unproceso, imagínate enterarte de algo así a esta altura de la vida. ¿Qué haces con esa información? A mí se me movió el piso”. Son las seis de la tarde de un día de sol. Lleva puesta una blusa blanca, el corte garzón le otorga un aire cosmopolita y revela de una sola vez las finas líneas de su cara, el corte preciso de la mandíbula, los ojos solares. Habla suave, con una cadencia que hipnotiza e invita a escuchar sin tregua. En dos horas de conversación, me dirá que cuando chica quería ser puta, que es muy de ritos, “medio bruja” y que su vocación es ser un mirada otra

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