TELL MAGAZINE MAYO 2020
T Yo busco ir más allá, explorando imágenes que evoquen esa sensación, la luz, las sutilezas, los detalles”. ¿Cómo enfrentas una hoja en blanco? La intuición es fundamental a la hora de elegir las imágenes. Es un trabajo que te permite, de cierta forma, salirte de tu propia es- tructura mental y dejar que aparezcan las mejores imágenes. Por ejemplo, si quiero hacer un cuadro que me sugiera verano, es muy fácil pegar imágenes de playas o piscinas. Pero yo busco ir más allá, explorando imágenes que evoquen esa sensación, la luz, las sutilezas, los detalles. ¿Por qué no usas palabras? Porque encasillan demasiado. El trabajar con imágenes permite que seamos artífices de nuestra propia construcción de la realidad. ¿Qué te inspira? Es muy inspirador recibir revistas nuevas. Me encanta. POTENCIA VISUAL Hay una estéticamuy vintage en sus obras, que tiene que ver, entre otras cosas, con su estadía en Italia. “Entre los quince y los diecisie- te años viví en Italia, lo que me marcó profundamente. El primer co- llage lo armé en mi adolescencia; esa necesidad de pegar y recrear mi mundo interior lo dejé plasmado en la puerta de mi pieza de esa época. Y también ese toque vintage del que hablas viene porque trabajo con imágenes de la historia de la pintura y con revistas de los años cincuenta y sesenta”. ¿Qué te interesa del collage ? Me interesa profundizar en su potencia visual, en investigar los mo- delos de representación femenina desde los inicios del arte hasta la actualidad. “Es muy difícil que algo funcione si le estás poniendo solo cabeza”, dice Virginia. “Te va a quedar acartonado, sin alma. A través del collage es súper fácil rendirse al proceso, soltar la mente, porque también tiene que ver con el juego”. punto de partida fueron las revistas Para ti , que años después vine a encontrar en el persa Biobío con la fecha de mi cumpleaños. En ese minuto vi- vía en Berlín y me las llevé como un tesoro. Me costó abrir la revista, sacarle los corchetes oxida- dos, esparcir sus páginas. LA FEMINEIDAD El ideario femenino atraviesa toda su obra. “To- das son figuras femeninas, porque el mundo del collage , como el del arte, es infinito, entonces quería enfocarme en algo que conozco y, como soy mujer, encontré que la femineidad era un tema que podía ser explorado a través del mun- do visual. Trabajo con materiales encontrados, revistas antiguas, pósteres, afiches antiguos, li- bros usados, catálogos de museos, que recojo, reciclo y rearmo”. Lo de Virginia es un trabajomuy intuitivo, donde su mundo interior se vuelca en esta suerte de puzle que va armando. “Aunque uno sea quien elige las imágenes que nos llaman la atención y a las que puedo darles otra vuelta, es súper íntimo lo que pasa. Es un ejercicio, una suerte de terapia. La si- cología debería usar el arte para sanar tu mundo interior, tus trancas, tus miedos, tus manías”. ¿Dónde está el valor? El valor está en el oficio, en la práctica, en pegarlo bien, en ocupar los mejores materiales de conservación posible. Hay precisión, pa- ciencia y tiempo infinitos. Hay un trabajo más artesanal y es muy interesante, sobre todo ahora que todo es rápido y digital. Sus obras tienen diversos formatos. Usa soportes redondos, trian- gulares, con puntas, que escapan al clásico cuadrado-rectángulo. “Hay que explorar y hay que atreverse. Me gusta el formato grande porque le permite al espectador por un lado, tener una visión de conjunto y por otro, detenerse en los detalles”. ¿Cómo definirías tus collages ? Prefiero no encasillarlos, porque siento que están en permanen- te evolución. 23 tell. cl
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