TELL MAGAZINE FEBRERO 2022
36 tell. cl La fe que tengo es que me voy a encontrar con las niñitas. En el universo, en el cielo, en el mar, donde sea. Esa es mi fe”. T “Cada una de las niñitas tenía un grupo de amigas muy potentes. Cada cierto tiempo me junto con ellas, las convido a comer a mi casa y las recordamos. Mis hijas me dejaron estos grupos de amigas maravillosas que para nosotros, como familia, han sidomuy importantes. Porque después de cierto tiempo la gente olvida. ¿Quién va a una misa después de seis años? Nadie y aquí se vuelve a llenar y eso es lo más lindo que nos pudo haber pasado, mis hijas hicieron una tremenda pega”. ¿Eres creyente? Cuando se murieron mis hijas yo pensaba qué ganas de tener esa fe. Porque hay gente que entrega a sus hijos a Dios, porque van a estar mejor, pero yo no quería entregar absolutamente nada. Y cerraba mis ojos y decía qué ganas de tener esa fe loca, que pueden entregar sus seres queridos a Dios y que a lomejor sufrenmenos. Qué envidia, pensaba. ¿Hoy te consideras una mujer de fe? La fe que tengo es que me voy a encontrar con las niñitas. En el universo, en el cielo, en el mar, donde sea. Esa es mi fe. UNA MUJER DE FE Traer los cuerpos de María José y Antonia a Chile demoró cuatro días. “Yo doy gracias a Dios que el accidente fue en Perú, porque se ahogaron un lunes y recién las pudimos enterrar un viernes y yo todo ese tiempo estuve con ellas, las pude tocar, abrazar, las pude peinar. Fue un regalo. Para mí y para mis hijos fue fundamental haber estado todo ese tiempo con ellas”. Paula cuenta que en el funeral había tanta gente que tuvieron que cerrar lacalle. “Fuebrutal cuando las tuvequedejar enel cementerio, fue brutal, porque eso significaba no verlas más. Eso fue terrible. Sentí que un pedazo mío se quedó allá. Me costó mucho volver (al cementerio) hasta que lo hice con mi yerno y hoy cuando vamos hacemos picnic, cantamos, conversamos, es algo más natural y te ayuda mucho a sacarle lo bueno a la muerte”. Dos años después del trágico accidente, Paula volvió al mar. ¿Cómo fue ese reencuentro? Después del accidente veía al mar como un monstruo enorme que me las habíaquitado. Ydecidí volver porqueno las lloré comohubiera querido llorarlas porque tuve que hacer cosas prácticas, rescatarlas del agua, llevarlas a la morgue, vestirlas, peinarlas, maquillarlas, meterlas al cajón. Cuando volví al lugar fue muy impactante estar ahí, pero me gustó. Puse mis manos en el agua y me reconcilié con ese mar. Le agradecí que me las hubiera devuelto. Siempre me he preguntado qué hubiera pasado si no hubiese sido así, si nunca hubiera recuperado sus cuerpos. Yo creo que estaría enferma de pitiá y estaría sentada allá hasta el día de hoy. ¿Cómo son los aniversarios? Nosotros nos preparamos para los aniversarios, para los cumpleaños, les cantamos, ponemos fotos, hacemos asados, los niños les escriben, les hacen dibujos… Hacemos lo que a ellas les hubiera gustado. Siempre estamos celebrando, siguen estandomuy presentes y eso es muy rico, porque sientes que ellas están.
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