TELL MAGAZINE ENERO 2021

FILANTROPÍA FEMENINA Directora y asesora de varias fundaciones —como Aportes de Ges- tión en Chile, Kennedy, Fundación Las Familias—, responsable Lea- der de la BMW Foundation, miembro de Wings, y vicepresidenta de State Alumni de la Embajada de USA, el 2018 partió a Estados Unidos junto a otras diez instituciones chilenas, financiadas por la embajada americana, para conocer proyectos sociales. “Ahí me en- ganchó el tema de género. Fuimos diez directoras ejecutivas, entre ellas, Ale Valdés (Fundación Amanoz) Carmen Cisternas (Funda- ción Belén Educa), Elisa Ibáñez (Fundación Antenna), Magdalena Edwards (Fundación Careno). Como a mí me encanta el concepto “giving circles”, que alude a democratizar la filantropía, hablé con varias organizaciones demujeres para hacer un evento. En esa bús- queda conocí a muchas directoras, entre ellas, a Fernanda Vicente (Mujeres del Pacífico), quien me invitó a participar en la iniciativa social Por Todas. ¿Qué fue lo que te llamó la atención? En pandemia conocí las ollas comunes, no sabía lo que era y aluci- né. Todos los días mujeres aguerridas dando comida para doscien- tas, trescientas personas, con energía y fuerza para salir adelante. Ahí nos fuimos dando cuenta de que faltaba el tejido social y que con ellas podíamos generarlo. Sabían perfectamente quién era el postrado, quién el discapacitado, quiénes estaban sin trabajo, te- níanmuy claras todas las carencias que vivía la comunidad. Líderes sociales con veinte mil historias maravillosas que teníamos que co- nectar entre sí. Más que la comida, se generó un increíble vínculo horizontal de cariño. Estábamos todas en la misma, cada una con su fragilidad. ¿Qué ha sido lo más desafiante? Convencer. Persuadir y hacer ver que necesitamos más filantropía estratégica, más inversión social, más alianzas colaborativas, que no se puede trabajar en silos, sino en forma más sistémica, porque al final todos los problemas o carencias están concatenados entre sí. Todo afecta. Existen estudios que dicen que las mujeres son mejores trabajan- do en red La filantropía femenina es una forma de organización mucho más solidaria, en que grupos de mujeres se organizan para mejorar las condiciones de vida de otras mujeres a través de la creación de redes de innovación y emprendimiento en distintos ámbitos como medio ambiente, cultura o educación. Las donantes feministas participan en muchas redes como Rachel’s Network, Women Mo- ving Millions, Women’s Funding Network y Women Donors Network. Estas redes sirven como centros estratégicos esenciales y brindan el tiempo y el espacio para la construcción de rela- ciones en el sector de la igualdad de género. Creo que el liderazgo intelectual que proviene de estas redes de financiación contribuye significativamen- te a algunos de los movimientos sociales más grandes de nuestro tiempo, incluidos #MeToo, #Ti- mesUp y #BlackLivesMatter. ¿Te consideras feminista? El feminismo salvaje no lo compro. Sí me parece que la mujer tiene muchas batallas que ganar y creo que la mirada de género es muy potente porque efectivamente esa mirada nuestra, más de articulación sin egos, de caring economy (un nuevo modelo económico centrado en el valor de las relaciones humanas de género, sociales y con la naturaleza) es la que se necesita ahora más que nunca. La presidenta de Nueva Zelanda es un buen ejemplo de eso, que tiene que ver con la lla- mada economía de bienestar, donde si bien es ge- nial y necesario el crecimiento económico, cuando se acompaña de un bienestar social es aún mejor. ¿Qué sueñas para este año? Ojalá este 2021 nos puedan apoyar muchos y ge- nerar alianzas virtuosas para avanzar en nuestros proyectos de Por Todas, una red de mujeres ma- ravillosa y una gran iniciativa social de un mode- lo —cuyo motor son las mujeres— que esperamos se pueda replicar en regiones. Tenéis muchos insumos como para construir un país de película. Quiero mucho a Chile, es mi segunda patria, como diría Alejandro Sanz mi corazón está partido entre España y Chile. Empatía que impacta es mi lema. T El feminismo salvaje no lo compro. Sí me parece que la mujer tiene muchas batallas que ganar y creo que la mirada de género es muy potente porque efectivamente esa mirada nuestra, más de articulación sin egos, de caring economy, es la que creo que se necesita ahora más que nunca”. En abril, en plena pandemia, un grupo de mujeres se juntó para ir en ayuda de las ollas comunes de La Pintana. A poco andar, los liderazgos y la fuerza de algunas de ellas no solo quedó en evidencia, sino que generó todo un cambio en la dirección del proyecto y comenzaron a trabajar en conjunto. Actualmente están en una segunda etapa que contempla un plan para el 2021, orientado a impulsar el desarrollo local (pasar de lugares olvidados a lugares desarrollados, pasar de ciudades segregadas a barrios entrelazados), for- talecer el liderazgo de las mujeres en los barrios como agentes y protagonistas del cambio, del desarrollo y del nuevo tejido social (el hilo de seda). FUNDACIÓN POR TODAS

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0