Concepcion marzo 2018

Y así, en un lugar distinto y lleno de magia, nos encontramos con un concepto que ha llamado mucho la atención del mundo y que lo diferencia del restode lospaíses: el IndiceBrutodeFelicidad (o felicidad interna bruta, o NGH — National Gross Hapiness — por sus siglas en inglés). De manera simple, significa que en el reino de Bután la riqueza se mide no sólo por el PIB, sino por este índice de felicidad, que se puede resumir así: el verdadero desarrollo humano debe ser material y espiritual, siendo sus pilares el desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario, la preservación y promoción de valores culturales, la conservación del medio ambiente y el buen gobierno. Esos son los cuatro pilares demedición y son lo que hacen, sin duda, de este reino un lugar diferente. Se nota en su gente, en su cultura, en el respeto por sus tradiciones y la solidaridad y compasión por sus semejantes. Y por todo ser vivo, sin duda. Paso mi última noche en Punakha. Me visita inesperadamente un ratón en mi habitación, a vista y paciencia de cuatro gatos; comento riendo que los gatos parece que no hacen su trabajo, pero mi guía, Chakka, riendo también, me corrige: “¡no son flojos, son budistas! Por eso no matan ratones”. Me subo a mi avión a hélice que me lleva de vuelta a Nepal, para empezar el largo regreso a casa. La aerolínea se llama Druk Air y su emblema es —obviamente— un dragón, pintado en la cola del avión. Sobrevuelo el Himalaya, por encima del Makalu, Everest y Lhotse, entre otros muchos otros gigantes de piedra, e imagino al Gurú Rimpoché volando en sentido contrario montado en un tigre volador. Por alguna razón no es difícil imaginarlo. Es la tierra del Druk. T

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