Concepcion marzo 2018
26 tell. cl ¿SAQUEMOS UNA FOTO? A ntes de empezar a escribir, quiero explicar mi ausencia de estos meses. La verdad es que después de terminar mi libro Educar para sentir, el que les recomiendo leer, quedé como vacía y muy cansada, con mucha necesi- dad de volcarme hacia mí misma y esto se juntó con una serie de dificultades propias de la vida que me hicieron ausentarme de este espacio que estoy feliz de recuperar. Entrando en esta columna, escucho, frecuentemente, cada vez que termino una charla, la frase: “Pili, saquémonos una foto para que me crean que estuve contigo”. Esta frase en lo profundo es tremenda, refleja muchas cosas, pero quizás la más importante es el descubrir lo poco y nada que vale la palabra hoy. No basta con decir estuve con ella, hay que probarlo, simplemente un indicador social de una tremenda desconfianza. Si no hay un testimonio de que fui a un concierto es como que no hubiera ido. Esta desconfianza genera la obsesión por contarlo todo y compartirlo todo en las plataformas sociales que “validan” mis experiencias como reales, si no pare- ce que no existieran. Me pregunto: ¿es necesario tener que contarlo todo o, mejor dicho, mostrarlo todo? ¿El espacio para definir el concepto de intimidad, quién lo marca? Esa es una de las reflexiones, la otra es qué pasa con el valor y la credibilidad de las palabras como fuente de verdad y de honestidad, versus la imagen. Siempre he pensado, y debe ser la edad, que es mejor y necesario volver a imprimir las fotos y armar álbumes reales que nos hagan viajar o recordar experiencias. Tener todas las fotos en el teléfono es hipotecar la historia hacia un punto de cierta superfi- cialidad, pues está demostrado que cuan- do hay tragedias lo primero que se extraña son las fotografías. Otro punto importante es la nula o poca tolerancia a la imperfec- ción que hoy existe y que las fotografías lo reflejan en toda su magnitud. Antes, cuan- do las fotos se revelaban, uno no sabía cómo iba a salir; con tal de mantener el momento uno aceptaba no salir bien, con los ojos rojos, entre otros defectos, que mirados con el paso del tiempo siempre producen carcajadas y muchos recuerdos. Lo que genera recuerdos no es lo perfecto, lo que genera que quede almacenado en la memoria es lo gracioso, lo imperfecto, si no pensemos —los que tenemos más de cuarenta— en nuestras chuecas tortas de cumpleaños de la infancia. Revisemos el fenómeno de fotos y videos y descubramos todas las cosas que nos informan desde su reali- dad. Nos muestran muchos valores sociales que han ido cam- biando, no todos para mejor, según mi parecer. Ustedes vean y comenten qué les parece. Un abrazo y hasta el próximo mes. Siempre he dicho que el tema de las fotos y de los videos daría para una investigación y, tal vez, para un libro. Ya sacamos fotos para todo, las mostramos y los videos se han ido agregando en nuestro repertorio, incluso filmando cosas en las que podríamos ayudar, pero preferimos filmar la situación para contar que la vimos. pilar Por Pilar Sordo
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