Viña Octubre 2017
Crucero. No tenía muchas expectativas, pues había puesto todas sus fichas en la otra carrera. Para colmo, había trasnochado producto de la ceremonia de premiación. Se despertó a las cinco de la mañana y a las seis se presentó en la pista a entrenar. Aún así, ganó todas las mangas hasta llegar a semifinales. Pero poco antes de correr las semis se le rompió la cadena y tenía menos de diez minutos para repararla. Por suerte, con la ayuda de su pololo pudieron cambiarla justo a tiempo. Pese a la incertidumbre, ganó su llave y accedió a la final. ¿Cómo viviste una nueva final planetaria? Fue bonito. Cuando partió la carrera los segundos se me hicieron eter- nos. Afortunadamente, por haber ganado la semifinal, pude elegir la posición de partida y, a diferencia de la final de Challenger, esta vez elegí bien. Me decidí por el carril número uno y tras la primera curva quedé primera y lideré la carrera de principio a fin. Ya en la última recta estaba súper emocionada porque había un montón de chilenos y empezaron a cantar el himno nacional. ¿Y qué sentiste cuando cruzaste la meta primera y te consagraste cam- peona mundial? Fue un desahogo tremendo. Me acuerdo que justo detrás de lameta había un papá de un piloto chileno. Él estaba con la bandera de Chile y cuando me vio me abrazó y nos pusimos a llorar. Fue súper emocionante. Obvia- mente me acordé de todos mis seres queridos y de todo lo que había teni- do que pasar para finalmente ser campeona del mundo. En la premiación estaba tan contenta que no paraba de reír. EL BICAMPEONATO De vuelta en Chile y tras las felicitaciones y homenajes de rigor, surgió un nuevo desafío por delante: defender la corona e ir por el bicampeonato. La tarea no era sencilla, pues el año entrante el mundial se disputaría en Rock Hill, Estados Unidos, y había que reunir los fondos para viajar. Increíblemente, y pese al cartel de campeona mundial, Karla tuvo que hacer malabares para asistir: consiguió una subvención compartida por parte de los concejales de la Municipalidad de Viña del Mar, lo que su- mado al dinero recaudado en unas rifas y otras actividades, le permitie- ron viajar a Norteamérica. Ya en Estados Unidos, la chilena defendió su título en Crucero, consagrándose bicampeona mundial. Además, resultó tercera en la categoría Challenger +25. ¿Tenías expectativas de defender tu título? Fue difícil. En noviembre del 2016 sufrí una lesión a las manos que me tuvo tres meses alejada de las pistas. Cuando por fin me recuperé, a fi- nes de marzo me caí en un entrenamiento y me lesioné la espalda, por lo que estuve otros dos meses parada. Fue súper frustrante, porque como el mundial era en julio prácticamente no tuve tiempo de preparación. ¿Y qué significó defender tu corona? Fue lo máximo. Sobre todo por todo el sufrimiento físico y las dificultades económicas que tuve que pasar para lograr este objetivo. Pero todo tiene su recompensa y pude ser bicampeona mundial de BMX. ¿Cuál es tu próximo desafío? Mi sueño es ir por el tricampeonato mundial. Es una tarea compleja ya que se desarrollará en un país lejano como Azerbaiyán y mis recursos son limi- tados. Por eso, quien me quiera apoyar puede contactarme en mi fanpage fb.me/karlaortizbmx para cumplir este nuevo desafío. Defender mi título fue difícil. En noviembre del 2016 sufrí una lesión a las manos que me tuvo tres meses alejada de las pistas. Cuando por fin me recuperé, a fines de marzo me caí en un entrenamiento y me lesioné la espalda, por lo que estuve otros dos meses parada. Fue súper frustrante, porque como el mundial era en julio prácticamente no tuve tiempo de preparación”. T
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