Viña Octubre 2017
45 tell. cl Desde los cinco años se involucró en el mundo del bicicross. Hoy, a sus treinta y un años, esta viñamarina tiene una vasta experiencia en torneos internacionales. Tanto así, que es la actual bicampeona mundial de BMX Race y, en 2018, pretende ir por un inédito tercer título planetario para Chile. Por Jorge Andrés Aldunate I. / Fotografía Teresa Lamas G. Karla Ortiz bmx Bicampeona C uando era una niña, Karla Ortiz Vargas ya conocía el mundo del bicicross. Su primer recuerdo se produjo el año1991, cuandoNelba, sumadre, la llevóa lapistaque existía en aquella época en el Valparaíso Sporting Club para ver competir a su hermano y a un primo en esta modalidad. Tenía cuatro años y quedó fascinada. Y pese a que aún no sabía andar en bicicleta, se propuso aprender lo más rápido posible: al año siguiente ya era parte y entrenaba en la academia de bicicross del mismo Sporting. Su constancia y talento la hicieron protagonista de este deporte, llegando a ser bicampeona del orbe en la categoría Crucero. Pero pese a sus logros, la ruta al éxito no fue fácil para Karla. Por el contra- rio, ha sido un camino largo y pedregoso, donde el apoyo gubernamental brilla por su ausencia. Sin embargo, esta joven viñamarina ha sabido so- breponer cada obstáculo a punta de esfuerzo y sacrificio con tal de cumplir su máximo sueño: llegar a la cúspide de este deporte a nivel planetario. Y pese a lograrlo con creces, advierte que va por más. ¿Cuál es tu primer recuerdo practicando bicicross? La primera vez que me llevaron a entrenar, recuerdo que agarré la bici y me tiré altiro por la pista. Lo hice sin el consentimiento de nadie y sin ninguna noción del circuito. Obviamente me caí y como iba sin casco quedé con un chichón gigante en la cabeza. Pese al tremendo susto, al día siguiente ya estaba insistiéndole a mi mamá para que me llevara a entrenar. ¿Cómo eran esos primeros entrenamientos en el Sporting? Al principio, uno ve el bicicross como un juego. A esa edad lo más importante es pasarlo bien y divertirse. De lo contrario, los niños se aburren y abandonan. A medida que uno va creciendo se entusiasma con las competencias. PODIO MUNDIAL JUVENIL – COLOMBIA 1995 Tras un par de temporadas entrenando, Karla co- menzó a destacar entre sus pares y a ganar com- petencias, a tal punto que se coronó campeona nacional en reiteradas oportunidades. Lo anterior MUNDIAL
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