TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2022

75 tell. cl ¿Cómo cambió tu perspectiva del diseño y la arquitectura? Diría que no la cambió, más bien la reafirmó. La neuroaquitectura vino a darle sustento científico a aquello en lo que yo ya creía y que había vivi- do de chica. Con mi familia nos mudamos de un departamento pequeño a una casa grande, que si bien es cierto uno pudiera pensar que era un cambio para mejor, a mi mamá la deprimió. Nos decía que la casa era muy oscura, que se sentía muy vacía, y la afectó muchísimo. Eso siempre me quedó dando vueltas. ¿Cuál es el ADN de la neuroarquitectura? La neuroarquitectura se basa en la neurocien- cia para demostrar cómo el espacio que habita- mos influye en nuestros estados de ánimo. Hay estudios del Happiness Research Institute, que ranquean a los nórdicos como uno de los países más felices del mundo y otros que dicen que el 73% de las personas que son felices en sus ca- sas, lo son en la vida también. Es lo que llamo decoración emocional. “El entorno que nos rodea es capaz de hacernos segregar, en mayor o menor grado, ciertas hor- monas y neurotransmisores que están asocia- dos a nuestro bienestar, como son la dopamina, la serotonina, la oxitocina y las endorfinas. De ahí a que todo el trabajo científico esté centrado en identificar qué impacto tienen los diferen- tes elementos, formas, colores y materiales en nuestro cerebro”. Bajo el lenguaje de la neuroarquitectura, los cielos más altos despiertan nuestra creatividad. ¿Puedes dar algunos ejemplos de cómo los co- lores e iluminación afectan nuestra conducta? Está demostrado que el color rojo abre el apetito, por eso es muy usado en los restaurantes, y que los azules y grises propician la calma, por eso se utilizan con frecuencia en salas de espera Más allá de un estilo determinado, lo importante de la decoración emocional es que genere sensación de bienestar y emociones positivas. La tendencia es el wellness en el interiorismo”.

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