TELL MAGAZINE AGOSTO 2022
27 tell .cl Queremos un sistema corresponsable que nos permita a las principales figuras de apego criar y cuidar de nuestra familia. Estamos convencidas —y la ciencia así lo avala— que es una condición necesaria para un país sano y una infancia protegida”. mamás se nos pide trabajar como si no tuviése- mos hijos y criar como si no tuviésemos trabajo. ¿El resultado? Tratamos de cumplir en todos los frentes y terminamos haciendo todo mal. Los números así lo avalan. Un estudio realizado por la Universidad de Ohio revela que el 68% de las madres que trabajan dicen que están agotadas. ¿Cómo es la experiencia en el extranjero? Los países tienen diferentes herramientas, de- pendiendo de su realidad, su historia y su cultura. En países como Australia, Reino Unido y EE. UU tienen el “right to request”, esto es, el derecho de los trabajadores a solicitar mayor flexibilidad laboral, ya sea temporal (jornadas de trabajo) o espacial (lugar donde trabajo). En estos países, la flexibilidad laboral es vista como algo positivo y por ello se explica que la mayoría de las solici- tudes (sobre 70%) sean aceptadas. En Chile no existen cifras, pero tiendo a pensar, por los miles de testimonios que nos llegan por RRSS, que es mucho menor. “Por ejemplo, Francia y Dinamarca (con una tasa de participación laboral femenina del 57,5% al 2022) cuentan con un sistema de cuidadores públicos o privados —con alto financiamiento es- tatal— y guarderías públicas. Esto es clave. Los establecimientos escolares no pueden ser la úni- ca opción de cuidado, debemos avanzar en flexi- bilidad laboral e instituciones o personas que se preocupen del cuidado”. Es primordial, si se quiere trabajar en equidad de género, capacitar a las empresas para que exista una cultura inclusiva, más allá de lo que la ley diga. ¿Ha habido avances en esa materia? Siento que poco. De acuerdo al estudio “Zoom de género” de ChileMujeres y la UDP, el uso del tele- trabajo ha caído sistemáticamente con respecto a la pandemia. Tengo la impresión de que existe una cultura presencial muy arraigada y para cam- biarla se va a requerir un marco regulatorio que conciba el teletrabajo como un derecho para cui- dadores y que sólo se pueda negar bajo circuns- tancias específicas, justificadas con la producti- vidad de la empresa y no con la mentalidad o la buena onda de la jefatura. “Y en eso estamos trabajando. Nuestro proyec- to de flexibilidad laboral, con el nuevo Congreso, quedó dormido. ¡Pero no nos quedamos tranqui- las y ahora fue presentado por la senadora Núñez en el Senado!”. Es importante que la ley determine que la regula- ción sobre flexibilidad laboral y el teletrabajo esté incorporada en el reglamento interno de las em- presas y establezca capacitaciones sobre los de- rechos y deberes de esta nueva forma de trabajar y así avanzar en un cambio cultural. Para que tra- bajadores y empleadores entiendan que la flexibi- lidad laboral y el teletrabajo beneficia la producti- vidad y la retención de talento de la empresa (lo que ha sido medido en múltiples estudios) y, en ningún caso, es una confrontación entre las par- tes, como tristemente se entiende hoy”. La maternidad, desde el punto de vista del cui- dado, y la crianza son las principales causas de la brecha salarial e informalidad laboral femeni- na. ¿Cuál es la mejor manera de sensibilizar a las empresas frente a este tema? La pregunta del millón. Los roles de cuidado, crianza y labores del hogar —hoy ejercidas prin- cipalmente por mujeres y madres— se traduce en un 26% del producto bruto (PIB) de nuestro país de acuerdo al Banco Central. Sin embargo, hoy esta cifra está totalmente invisibilizada por el Estado, las empresas y la sociedad. Esto ha implicado una alta deserción del mercado laboral formal —dada la actual rigidez de la jornada labo- ral y el castigo a la maternidad— con un costo altí- simo en su salud mental. Según las últimas cifras entregadas por el Instituto Milenio, el 33,2% de las mujeres que se dedican al trabajo domésti- co no remunerado y el 45% de mujeres inactivas presentan síntomas de depresión moderados a severos. ¡Casi la mitad del universo! Una locura. “Si visibilizamos esta realidad en las empresas y se generan talleres para avanzar en políticas y prácticas con foco en la maternidad e infancia, sería un avance tremendo”. ¿Crees que la flexibilidad laboral y el teletrabajo permanente sean una realidad a corto plazo?, ¿depende solo de voluntad política? Estamos peleando fuertemente para que así sea. Nuestra petición por mayor flexibilidad laboral tiene más de cinco mil firmas. Tenemos un chat con más de doscientas mamás. Nos estamos organizando. Es un anhelo que tiene a muchas mamás angustiadas. Cuando hablas con ellas es
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