santiago Diciembre 2017

85 tell. cl sirva de vitrina para una escogida pieza de arte. La fusión resulta perfecta. “Estamos muy lejos de ser ponedoras de plan- tas, proponemos un paisajismo mucho más atrevido. Somos súper arquitectónicas y mez- clamos mucho este lado más cuadrado, con detalles cálidos como la greda… Si vemos que un jardín es plano, lo soltamos con líneas de mano, pero la gran gracia de nuestras macetas y de las piezas de arte que incorporamos, es que nos permiten un juego de alturas que logran una completa armonía”, explica Macarena. Para la artista María Teresa Haeussler, quien ha participado en varios de estos proyectos, la ar- monía que mencionan viene porque la escultura y la naturaleza son un complemento perfecto: “las obras, además de acompañar bien un jar- dín, tienen la bondad de hacer que un espec- tador pueda detenerse a mirar una escultura e interpretarla junto a un entorno tranquilo y aco- gedor. La escultura aporta al jardín cierto lujo, un punto de interés distinto y hay quienes valoran esto. En nuestra historia los jardines siempre se acompañaron con grandes obras de arte, y es- pero que esa tendencia vuelva con fuerza en las nuevas generaciones”. Claro que por tratarse de esculturas de exterior hay ciertas reglas de durabilidad y permanencia en el tiempo que deben cumplirse. “Es ideal usar materiales como el bronce, el fierro y el aluminio, también la piedra y el concreto, además de algu- nas resinas que funcionan bien… Las esculturas que yo propongo para un patio duro o semiduro, son de formato grande para que jueguen bien con las plantas y macetas. Las formas curvas en

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