Santiago mayo 2018

55 tell. cl Cuando nos toca trabajar con los profesores, nos damos cuenta de que en cuanto se conectan con su vocación, desaparece el niño malo; ¡un profesor motivado le enseña a leer, incluso, a King Kong!”. En este esquema de autonomía, ¿qué pasa con los padres? Sucede que los profesores están acostumbrados a que si el niño no hizo el trabajo, llegue el papá. Si el niño lo está pasando mal, aprovechemos esa instancia y que aprenda a relacionarse con su entorno. Tenemos que prepararlos también para caerse en la vida. Todos nuestros programas buscan, por una parte, reconocer problemas en mí y en el entorno, e implementar una solución; y asimismo, vincularme con el medio, con el barrio, con el vecino, preocuparme por el otro. No sólo necesitamos que nuestros niños sean extraordinariamente buenos haciendo goles, sino que además tengan valores. Si del ámbito empresarial se trata, ahí es donde Actitud Lab ha desplegado su mayor esfuerzo. “Creemos que aquí hay un problema grande a nivel país en tanto construcción de confianza. Cada vez que en un foro digo que soy empresario me miran con asco. Cuando les cuento que somos una empresa B y que buscamos generar un impacto social, ambiental y una justa retribución económica, la carga negativa baja. Ser empresario en este país es algo terrible, nuestro propósito es construir un lugar de encuentro en esta sociedad, donde cada vez que trabajemos con alguien, ayudemos a sacar la mejor versión de esa persona”. Conscientes de que hay que disminuir la brecha económica y social en nuestro país, “en Actitud Lab ayudamos a las empresas a construir un capital social que les permita tener una mejor licencia para poder operar. Hoy tenemos al Estado en una carretera de los ochenta; a la educación en un camino de tierra de los sesenta, y a las empresas full tecnologizadas. Esta brecha no es sostenible a largo plazo, menos si pensamos que uno de cada cinco niños no estudia ni trabaja (NINI) en América Latina. Chile es el sexto país con más NINIS de la OCDE, 564.000 niños y jóvenes, de los cuales el 37% se encuentra en la Región Metropolitana, que es donde está concentrado más de la mitad del empresariado en Chile. Todos los años desertan cuarenta y siete mil niños del sistema escolar porque no tienen las habilidades: si el aprendizaje es un proceso y el error es parte de ese proceso.” ¿Cuál es el llamado que hacen a las empresas? Estamos convocando a la CPC, a la SOFOFA, a ICARE, al Ministro del Trabajo, de Educación y Desarrollo Social a un gran acuerdo nacional por los jóvenes y su empleabilidad. Nos propusimos reducir en un treinta por ciento los NINIS para el 2020, eso significa que para ese entonces ciento cincuenta mil jóvenes más estarán trabajando. Vamos a presentar un informe con medidas que pueden tomar las empresas y donde ayuden a generar empleo y, al mismo tiempo, estamos proponiendo política pública que el Estado pueda llevar a cabo. Esto no nos puede ser indiferente, no está bien que la educación técnico- profesional sea la peor que tenemos en el país y que un joven salga de la universidad y se demore una eternidad en encontrar pega. Algo tenemos que hacer. ¿Nunca pierdes la motivación? No, hemos formado un equipo humano espectacular, conectado con lo que estamos haciendo y vemos a diario historias muy duras que nos conmueven y nos mueven. Estos jóvenes nos piden oportunidades y tenemos que ser capaces de dárselas. T

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