Serena Octubre 2017

Su fundadora, Corina Barrera García, es la primera mujer chilena de profesión óptico. En 1977, dejó Santiago para formar junto a su hijo, Danilo Queirolo, la primera óptica en Coquimbo. Hoy, tras cuarenta años de exitoso crecimiento y expansión a otras zonas del país, la empresaria valora la fidelidad y preferencia de sus clientes y reconoce el profesionalismo, la rigurosidad y la calidad de un servicio que los distingue en el mercado. C orina Barrera García trabajó quince años como jefa de óptica en la Cooperativa de Carabineros, en Santiago. El 1 de agosto de 1977 llegó a Coquimbo junto a su marido Manuel Moreno y su hijo Danilo Queirolo, motivados por la idea de entregar, hasta ese momento, un servicio inexistente y necesario en esta zona. "Decidimos visitar la zona para conocerla y, luego, optamos por radicarnos. Coquimbo había sufrido un terremoto y no fue fácil encontrar un local, sin embargo, al mes y medio de haber llegado a esta zona abrimos la Óptica Coquimbo en la calle Bilbao", recuerda Corina Barrera y agrega que dos años después se trasladan a calle Aldunate 1385, lugar donde aún permanecen y donde se encontraba la casa matriz. "Siempre fui muy rígida y apliqué tolerancia cero en las recetas médicas. Nos regíamos al pie de la letra y los anteojos debían ser perfectos. En ese entonces, mi hijo Danilo Queirolo optó por ayudarme y más tarde decidió seguir mis pasos. Estudió la carrera de óptico y, luego, contactología, formándose en diferentes países", relata Corina Barrera. En el intertanto y por necesidad de los clientes, abren la primera sucursal en La Serena. "En ese tiempo, los dos oftalmólogos que tenía la zona, el doctor Sepúlveda Cuarenta años entregando un servicio de excelencia PUBLI reportaje www.opticasqueirolo.cl

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