Serena Octubre 2017
la palabra “iluminados” con la que se reconoce a quienes alcanzan, en vida, la conciencia del presente. Porque un ser humano iluminado no tiene preocupaciones por el futuro ni carga con los pesos de sus errores pasados, vive enfocado en un presente de amor. Morir al lado del río Ganges es también la última gran oportunidad de terminar con el ciclo de reencarnaciones y entrar al Nirvana, donde se alcanza Moksha, un estado de amor permanente que, en Occidente, se conoce como “iluminación”. Entonces son ellos, los muertos, los protagonistas de la ciudad. Los vivos los llevan en tablas de bambúes por las calles, cubiertos con guirnaldas de flores y brillantes telas naranjas, los cargan hasta la orilla para entregarlos a la diosa Ganga. Así es como cada tarde cientos de velas iluminan a la antigua Benarés, quizás por eso alguien la llamó la “ciudad de la luz”, acaso esas luces insinúan también la presencia latente de las miles de almas que han partido desde estas tierras rumbo a la iluminación y las muchas otras que lo seguirán haciendo. T 45 tell .cl
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