Serena marzo 2018
en cada lugar con manifestaciones artísticas o culturales, los bailes religiosos, un cerro escrito, las playas y sus roqueríos… imposible sustraerse a tanta belleza. ¿Por qué escogiste esta disciplina sobre otra? No tuve la fortuna de escogerlo. Estudié Contador Auditor y Derecho, cuatro años cada carrera, pero no terminé. Sólo la lectura ha sido permanente en mi vida. Un taller literario me llevó a un Diplomado en Gestión Cultural. En mi vida todo ha sido fruto del azar. ¿Y cómo llegaste a ser parte de la Corporación Cultural La Toma? El verano del 2016 surgió la idea de armar una corporación para poder optar a la Ley de Donaciones Culturales. En ese sueño estábamos junto el fotógrafo Cristián Ochoa, Bernardo Cienfuegos, el artista visual Marko Franasovic y mi hija Francisca. No teníamos nada, salvo una reflexión acerca del arte, del valor del paisaje, del territorio que era común. ¿Cómo nace esta búsqueda incesante de espacios para el desarrollo de la cultura? ¿Con qué áreas artísticas trabajan? Somos una corporación en que los recursos son proporcionados por nosotros mismos o por alguna gente que nos apoya, así que lo nuestro es abrir espacios para el desarrollo del arte que aporta y pone en valor nuestro territorio, que fortalece nuestra identidad. La gestión cultural es un campo en continuo desarrollo. ¿Consideras que existe un solo concepto con el que se pueda definir esta disciplina? Me imagino que existen distintas miradas. Supongo que la gestión cultural se puede agenciar desde dos miradas muy definidas: una desde la industria, generando o creando audiencias para promover determinados productos, y otra, que es la que suscribo, desde la puesta en valor del arte, del artista, el rescate de nuestro patrimonio, la reflexión e investigación de nuestro espacio. Estacarreradegestorculturalesrelativamente nueva ¿la consideras necesaria? Claro, en el actual modelo para gestionar es muy necesario tener formación académica. El gestor cultural es, muy a pesar de la cultura misma, un producto de este modelo de fondos concursables. ¿Quiénes crees que tienen mejores cualidades para este tipo de gestión, los hombres o las mujeres? La rigurosidad, el cumplimiento de la palabra empeñada, el compromiso, el profundo amor por nuestra tierra, la pasión por el conocimiento es común a ambos géneros. ¿Algún consejo para aquellos que deseen dedicarse en el futuro a la gestión cultural? El protagonista es siempre La Tierra, nuestra Tierra. Poner en valor a nuestros artistas maravillosos, qué han visto y qué ven, cómo van delante de nosotros, generando identidad, valores, patrimonio artístico y cultural. Esas son las mejores herramientas que tiene un pueblo para ser feliz y bello. MUJER ¿Crees que la mujer ha ido adquiriendo mayor protagonismo en la escena regional en los últimos años? Me parece que no es relevante que la mujer adquiera más o menos protagonismo, sino cuál es el modelo de gestión que se pretende implementar. ¿Cómo evalúas el trabajo femenino? Me gustaría que todas tuviéramos dinero y un cuarto propio, libre y gratuito. Sin trabajar. La Virginia Woolf decía que ninguna mujer podía crear nada sin estas dos cosas. ¿Qué falta por hacer para seguir potenciando la presencia femenina? Creo que debemos potenciar la presencia de mujeres y hombres buenos e inteligentes, amantes del arte y el territorio. ¿Te sientes un referente en la escena cultural regional? Soy solo una señora profundamente enamorada de la vida. T …la gestión cultural se puede agenciar desde dos miradas muy definidas: una desde la industria, generando o creando audiencias para promover determinados productos, y otra, que es la que suscribo, desde la puesta en valor del arte, del artista, el rescate de nuestro patrimonio, la reflexión e investigación de nuestro espacio”. 85 tell. cl
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