Norte abril 2018

33 tell. cl Mirko Eterovic Melo Por años, Mirko decidió seguir un estilo de vida más tradicional, como ejecutivo de una multinacional presente en la zona. Pero en su interior siempre sintió que lo suyo era el deporte aventura y aunque lo tildaron de loco, decidió dejar su zona de confort para dedicarse en un ciento por ciento a su principal pasión y contagiar a muchos otros que comparten esa atracción que los empuja a perderse de vez en cuando en medio de los cerros, donde aseguran que el límite es solo vertical. Por Pamela Rodríguez Torres / Fotografías Rodrigo Herrera. S i tu trabajo se toma de la mano con tu pasión más profunda, puedes declararte como un ser humano realizado. Mirko Eterovic pertenece a ese particular segmento de la población laboral que mantiene la sonrisa grabada de forma permanente. Con sus cincuenta y tres años este profesional amante de la adrenalina nos enseña que se debe disfrutar cada instante. Mirko hoy es un consolidado empresario de turismo aventura y líder de Refugio Norte, para quien el deporte aventura es sinónimo de romper barreras. ¿Cuándo nace este amor por los deportes extremos? Tenía diez u once años cuando en Antofagasta la única posibilidad de tener una vida outdoor era pertenecer a un grupo de scout. Y apenas me integré a los scouts fue casi inevitable comenzar este romance con los cerros. Salir de paseo o acampar en una zona desértica presenta muchos desafíos, pero tiene la ventaja que aprendemos a valorar más la naturaleza. En paralelo, el escultismo también me enseñó a compartir con más personas y principalmente a buscar el camino del desarrollo personal. A partir de esas experiencias quedó en mí el anhelo de querer llegar donde nadie más lo ha hecho. A esa edad, el montañismo no está dentro de las alternativas de deportes, porque, en general, los jóvenes toman las opciones que entregan los colegios… ¿cómo fue que descubriste que esto es lo tuyo? Ser scout no es calificado como “deporte” y en mi época de adolescente empecéabuscaralgunadisciplinaquemeenamorara.Alosquincecomencé a incursionar en natación y waterpolo, donde destaqué regionalmente. Pero pese a que fue una experienciamuy entretenida, ninguno de estos deportes de la oferta más tradicional me atraía más que andar escalando cerros. Es una sensación difícil de explicar, pero de verdad es que a pesar de ser del cerro instructor de barranquismo punta EN la

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