Conce Octubre 2017
y distante. Acá hay muchas barreras invisibles que hacen mantener a los demás a raya. Ya no soy tan gritona, "creo", y no doy tantos besos y abrazos. Hay muchos códigos de convivencia que aprendí a golpes y lágrimas. Sin embargo, aúnmantengo la costumbre de saludar en los ascensores, en las oficinas, en los bancos, en los servicios públicos, en la vida misma. He alegrado con mi sonrisa muchas caras incrédulas y explico que es costum- bre en mi país. A veces me encuentro con personas que me dicen "por qué me saludas si no te conozco”, y respondo "hoy es el día de conocerte, soy Patricia, ¿y tú?” La mayoría de las veces la gente responde a mi saludo. ¿Alguna anécdota en especial? Cuando recién llegué, en esta ciudad había un café de hombres; sin saber- lo, y como buena argentina, tomé un cafecito ahí. Imagínate el escándalo que me hizo mi esposo de esa época, nunca nadie me dijo que no podía entrar y una vez adentro nadie me informó que no era lo acostumbrado. Hoy, ese café no existe. Pero cada vez que paso por esa esquina me late el corazón fuerte y sonrío. EMPRENDIMIENTO ¿Qué significa para ti El Closet de Julieta? Significa mucho. Es un emprendimiento por necesidad; apliqué mi capaci- dad creativa porque debía complementar mi renta debido a la enfermedad de mi esposo. Ya llevamos siete años acompañándolo y dándole calidad de vida en su fase paliativa. El Closet de Julieta está formado por personas al servicio de otros y lo hacemos con pasión. Es la forma más creativa de vincularnos entre personas, productos y servicios. Nació posterremoto, cuando la ciudad estaba devastada y reinaba la desconfianza. Seguimos uniendo a emprendedores y visitantes. Es una vorágine de energía positiva y creativa que nos hace sentir más unidos. Todos son bienvenidos al closet, que es la vitrina adecuada para presentar las propuestas a un público que entiende cada día más el valor de lo hecho en casa, en Biobío. Tratamos, año a año, de sumar expositores de rescate patrimonial y también dar un espacio a lo étnico. ¿Qué piensas con respecto a dar charlas? Este año he sido invitada junto a otra emprendedora, Marcela Jofré, como co/teacher en un ramo de emprendimiento en la UCSC y también a dar algunas charlas motivacionales. Me gusta mucho poder compartir mis experiencias con personas que necesitan, tal vez, un empujón para emprender, o simplemente escuchar que tropezarse es parte del camino de un emprendedor. Me emociona que haya gente que me ha escuchado y se ha sentido mejor. Siempre regalo varios tips , como por ejemplo, hacer- nos cargo del estado de ánimo de nuestro entorno y recomiendo "no pelar" por un día. Y así sucesivamente, y sonreír, como decía el Padre Hurtado, nadie es tan pobre que no pueda dar, a lo menos, una sonrisa. ¿Qué les falta a las mujeres penquistas para atreverse a emprender? No les falta nada, y ya lo están haciendo. A través de El Closet de Julieta he conocido más de tres- cientas mujeres y hombres que se han salido de su zona de confort y han emprendido. Hoy reco- miendo darse una vuelta por el Centro de Desa- rrollo de Negocios, que es gratuito, para aseso- rarse y utilizar las herramientas y fondos concur- sables de fomento. No es fácil. Pero es posible, no hay que olvidar la tolerancia, la paciencia y la perseverancia con el entorno, con los demás y con uno mismo. ¿Dónde pondrías los énfasis para conseguir una mejor sociedad? Definitivamente, los pondría en la inclusión. Eso me tocó y me toca vivir a diario. Inclusión de los enfermos paliativos crónicos. Hay que cambiar esta sociedad que deshumaniza al paciente e invisibiliza a la familia, por una sociedad donde todos, enfermos y no enfermos, puedan dialogar sin ser menoscabados o convertidos en ciudada- nos de segunda categoría. Hoy participo de una agrupación, llamada Nada Frecuentes, que agru- pa no sólo a pacientes que padecen enfermeda- des raras, sino también familiares. ¿Cuáles son tus planes? Tengo muchos planes y como siempre digo a mis expositores y amigos: “no hay ideas malas, ano- ten todo y trabajen en red”. Hoy en día hay que aprovechar las instancias de co/work para hacer networking y vincularse con los que van un poco más adelante en el camino. Conocer a los acto- res relevantes en el ecosistema de emprendi- miento es vital y la idea es “no tropezar con la misma piedra". Hay que ser generosos y coope- rativos a la hora de apoyar y dar consejos para generar un aporte positivo. El Closet de Julieta nació posterremoto, cuando la ciudad estaba devastada y reinaba la desconfianza. Hoy seguimos uniendo a emprendedores y visitantes que valoren propuestas que rescatan el patrimonio, además de dar espacio a lo étnico”. T 37 tell .cl
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